De la Maza preside el grupo Innovalia, que hace tres años decidió hacerse eco de la fusión artística nacida del arte y la tecnología. Ayer dio el pistoletazo de salida en Bilbao a Technarte, un foro de debate y reflexión sobre la convergencia existente entre ciencia y creatividad Bilbao.¿Están desvirtuando el arte las nuevas tecnologías?
No, para nada. Son dos áreas que son muy complementarias y nosotros lo estamos demostrando en estas conferencias. Se ayudan entre sí, y a medida que avanzamos en el conocimiento de ellas vamos adoptando medidas que son muy interesantes.
¿Qué relación hay entre ciencia y creatividad?
Para mí, la conexión es la innovación. Esa es la clave de ambas cosas. No es necesario que un artista sea siempre innovador. En el arte, los avances son lentos y el que ha avanzado en el arte es aquel que ha sido innovador. Ocurre lo mismo en la tecnología, en sí misma no es innovadora. Lo que penetra y abre nuevas barreras es la innovación.
"Nada ofrece más valor que la innovación", decía un anuncio.
Exactamente, y por eso nuestro grupo de empresas cae en Technarte. La innovación empieza a extenderse en la sociedad de una manera mucho mas amplia, llega a otras áreas. Para nosotros es aire fresco que entra al grupo en cuanto a nuevas ideas y lo que descubrimos es que el campo es muchísimo más complejo. Technarte está hecho con el único fin de extender esta idea y conseguir que más gente se nos una y podamos crear ese foro de encuentro en el que la filosofía y el arte aúnan esfuerzos para avanzar.
Las nuevas tecnologías están influyendo mucho en el arte contemporáneo, ¿cree que sin ellas este tipo de arte no llegaría a alcanzar su máximo esplendor?
Pues probablemente no. Sin duda alguna, en este momento todo lo que destaca en el arte moderno tiene un componente tecnológico, bien sea láser, expresión digital... porque probablemente es una necesidad de la sociedad avanzar en estos campos. La tecnología encaja perfectamente en todo eso.
¿La labor del técnico ensombrece la labor del artista?
Yo creo que sí. Pero precisamente nosotros, desde nuestra posición de técnicos e ingenieros, queremos reclamar nuestra parte en el equipo, porque el futuro de este tipo de arte no se va a poder concebir de manera individual. Necesariamente es un arte que va a tener esplendor si se trabaja en equipo.
Los artistas que elaboran sus obras de manera manual, sin utilizar la tecnología, ¿se han quedado atrasados?
No. Tienen un campo perfecto. Precisamente, uno de los enfoques que nosotros tenemos es que aquí hay sitio para todos. El arte está muy relacionado con el gusto de las personas y hay gente para todo. Yo creo que éste no es un arte que viene a suplantar ningún otro sino que lo que busca es añadir una nueva forma de hacer las cosas.
¿Cómo ve el futuro del arte?
Yo no soy ningún experto en arte. Me gusta como a cualquier ciudadano, y esta aventura en la que nos hemos metido se debe quizá a ese gusto. Lo que estamos recogiendo en Technarte es que las posibilidades son infinitas. Eso ayuda a continuar.
¿Cómo facilita la tecnología la creación de arte contemporáneo?
Lo facilita y abre nuevas áreas de trabajo. En la interacción que hacemos con los artistas ellos mismos se sorprenden de las posibilidades que les aportan las herramientas tecnológicas para desarrollar su labor.
¿Qué novedades están descubriendo en esta nueva edición de Technarte?
Quizá en esta edición, y estamos expectantes de escuchar las conferencias, para nosotros lo más novedoso sean las ponencias sobre nanoarte o las aplicaciones de la Wii en el mundo artístico, que quizá sean los temas que más impacto han tenido en la comunicación.