Asunción. El presidente electo de Paraguay, Fernando Lugo, recibió ayer al nuncio apostólico, Orlando Antonini, en la primera reunión formal del representante del Vaticano en el país tras el triunfo electoral del ex obispo rebelde.
Antonini se excusó de comentar detalles de su conversación con Lugo y se limitó a decir a los periodistas que la posición del Vaticano sobre la situación del suspendido miembro de la Iglesia católica y futuro presidente de Paraguay se dará a conocer próximamente.
El ex obispo de San Pedro, en el centro de Paraguay, la región más pobre del país, fue suspendido a divinis por el Vaticano en 2007 tras renunciar en la Navidad de 2006 a su estado clerical para dedicarse a la política.
Lugo se ha declarado en rebeldía en entrevistas posteriores a su triunfo electoral al frente de una coalición de centro-izquierda, que supuso acabar con 61 años de hegemonía del Partido Colorado, y afirmó que prefiere "seguir perteneciendo a esta Iglesia" que tanto ama. >efe |