París. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, afronta el reto de intentar recuperar la confianza de los ciudadanos y su propia credibilidad, y explicar sus reformas, en una larga entrevista anoche, en vísperas del primer aniversario de su elección al Elíseo.
Nuevos sondeos publicados ayer confirman que Sarkozy no lo tiene fácil, confrontado a una persistente y fuerte impopularidad, malos indicadores económicos y repetidos episodios de cacofonía gubernamental en las últimas semanas.
Una encuesta de BVA en La Tribune muestra que el 83 por ciento de los sondeados están menos confiados en la futura situación económica del país, y un 89% en la evolución del poder adquisitivo.
El deterioro del poder adquisitivo, en medio del repunte de la inflación, es uno de los principales reproches de los franceses a Sarkozy, que en su campaña electoral había prometido mejorarlo.
Un sondeo de CSA publicado en Le Parisien coloca a Sarkozy en cola del pelotón de los presidentes desde 1958, con un 53% de los encuestados convencidos de que ha representado mal la Francia de hoy, mientras, según Ifop, el 72% está descontento con su balance.
Para los editorialistas, Sarkozy tiene que explicar su política, fijar las próximas etapas y dar coherencia a su acción, fijando prioridades. Le invitan también a un ejercicio de humildad y a reconocer sus errores.
El mismísimo primer ministro, François Fillon, le ha instado públicamente a "volver a marcar el rumbo" de las reformas a llevar a cabo y "explicar" las ya lanzadas: "aguardamos una hoja de ruta para las próximas semanas y meses", afirmó.
Descontento El torbellino de anuncios confusos de reformas, el ejercicio presidencial del poder en solitario y la sonada derrota conservadora en las elecciones locales del pasado marzo han generado el descontento entre legisladores del partido de Sarkozy, la UMP.
"Queremos que dé un sentido a nuestra acción. No se necesita un catálogo de medidas", dijo un diputado, mientras otro miembro de la Asamblea afirma que fue "un error" presentar todas las reformas de golpe y "hacer creer que darían resultados enseguida". |