BILBAO. La defensa del ex burukide Gorka Agirre, actualmente en libertad bajo fianza de 12.000 euros y que está imputado por colaboración con organización terrorista dentro del sumario sobre el aparato de extorsión de ETA, pretende que se revise su situación. Con este fin, ha solicitado al juez Baltasar Garzón que llame a declarar “en descargo” de Agirre al ex presidente del PNV Xabier Arzalluz, al actual presidente del EBB Iñigo Urkullu y al máximo dirigente del partido en Gipuzkoa, Joseba Egibar. Todos ellos acudirán a laAudiencia Nacional el próximo 19 de mayo para testificar en este sentido. De forma previa, el 16 de mayo, hará lo propio el imputado, antiguo responsable de relaciones internacionales de la formación jeltzale, al tiempo que también acudirán al Juzgado de Instrucción número 5 otros testigos como los hermanos Gorka y Albert Landaburu o el parlamentario del PNV José Antonio Rubalkaba. Por su parte, el día 20 declarará el dueño del Bar Faisán Joseba Elosua, que regenta el local situado en Irun donde presuntamente se producían los pagos de las empresas extorsionadas y que también está imputado en la causa junto a otra veintena de personas.
El juez Baltasar Garzón abrió en 1998 un sumario genérico en el que se investigaba al aparato de extorsión del grupo armado. La instrucción relativa al aviso telefónico que truncó una operación policial contra el entramado financiero en mayo de 2006, conocida como caso del chivatazo, quedó vinculada a esta causa en un inicio como pieza separada.
CAUSAS JUDICIALES El sumario original ha quedado posteriormente dividido en tres instrucciones diferenciadas, todas ellas a cargo del propio Baltasar Garzón. La primera de ellas se centra en el envío de cartas de extorsión por parte de ETA a empresarios vascos para reclamarles el impuesto revolucionario y en los pagos efectuados por éstos en el Bar Faisán, que es la que afecta a Gorka Agirre y a otra veintena de personas.
La investigación de cuentas bancarias del propietario de este local en paraísos fiscales europeos y el chivatazo que alertó al grupo terrorista sobre una operación policial contra su red de chantaje constituyen los dos sumarios restantes. Además, la Fiscalía analiza ahora la documentación que consta en la causa inicial con objeto de determinar si solicita al magistrado una nueva división que separaría en este caso las pesquisas sobre las cartas de las que se practiquen en el Bar Faisán.
La Fiscalía de la Audiencia española sostiene que, en caso de existir indicios que apoyen la imputación de Gorka Agirre, el fiscal encargado del caso promoverá el procesamiento. El posicionamiento definitivo del Ministerio Público no se producirá hasta que tengan lugar las declaraciones previstas para el mes que viene.
Una vez se produzcan las mismas, es probable que Garzón solicite a la Fiscalía un informe sobre la situación actual de Agirre. En la causa se encuentran también personados como acusación popular la AVT y la asociación Dignidad y Justicia. Se da la circunstancia de que Xabier Arzalluz ya fue llamado a declarar por esta misma causa en junio de 2006. Tras llegar a la Audiencia Nacional arropado por dirigentes de su partido, negó ante el juez cualquier vinculación con la red de extorsión de ETA.