luciana (ciudad real). Dos personas vinculadas supuestamente al narcotráfico, un español y un marroquí, murieron ayer al estrellarse su avioneta en Luciana (Ciudad Real) al intentar un aterrizaje en la pista del aeródromo El Castaño, propiedad del banquero Emilio Botín. Un tercer ocupante del aparato resultó herido, en el accidente, cuyas causas se desconocen aún.
El aparato se precipitó finalmente contra un barranco de la finca Martirene, colindante con la del banquero.
Fuentes del Grupo Santander, que preside el banquero, y de la Fundación Marcelino Botín han asegurado que ningún miembro de la familia Botín se ha visto implicado en el accidente, ocurrido sobre el mediodía en la citada finca, situada a la altura del kilómetro 257 de la N-430, en el término de Luciana.
El aparato, alquilado en Francia, transportaba 273 kilos de hachís en nueve fardos que iban a ser trasvasados varios vehículos que aguardaban junto al aeródromo.
Según informó la Subdelegación del Gobierno en nota de prensa, la Guardia Civil detuvo a un joven de 22 años, de nacionalidad española, identificado como A.F.C., por un delito contra la salud pública, por tráfico de drogas, que se encontraba, supuestamente, esperando la mercancía que transportaba la avioneta.
Los agentes han recuperado, además de la droga, dos vehículos que iban a ser utilizados para transportar el alijo.
Los fallecidos fueron trasladados al tanatorio de Piedrauena (Ciudad Real), según informó un capitán de la Guardia Civil a la entrada de la finca.
Según han informado fuentes municipales, la finca El Castaño tiene una extensión de 11.000 hectáreas dedicadas a la actividad cinegética y a la agricultura.
'narcoavionetas' El uso de avionetas como esta para transportar droga empezó a conocerse en el Estado español en los años noventa y fue a finales de esta década, en 1999, cuando la Guardia Civil desarticuló la primera red especializada en este sistema.
En aquella ocasión, los agentes detuvieron en Ciudad Real y Tarragona a los integrantes de una banda que introducía hachís en la Península, procedente de Marruecos, en una avioneta, nuevo método que los narcotraficantes se habían visto obligados a buscar nuevos medios para el contrabando, que aterrizaban en diferentes puntos de Andalucía. El blindaje por parte de las fuerzas de seguridad de la frontera sur, obligó a los narcotraficantes a intentar evadirlo desplazándose hacia el Mediterráneo y las costas de Portugal. >agencias |