bilbao. "No tengo inconveniente en retirar lo que tenga que retirar, por el bien del Ayuntamiento de Bilbao", aseguró ayer el alcalde, Iñaki Azkuna, en relación a la acusación que en el Pleno del jueves lanzó al portavoz del PSE, Txema Oleaga. Pero puso la condición de que lo hará "siempre que el señor Oleaga tenga más rigor en sus planteamientos y, sobre todo, no descalifique al alcalde y al gobierno municipal constantemente".
Fue la respuesta a la petición de "rectificar públicamente" tras lo sucedido en la última sesión plenaria, cuando el primer edil acusó al socialista de ser "el manipulador más grande que he visto en este ayuntamiento". Ocurrió en un cruce de acusaciones con la oposición que pedía que se depuren responsabilidades políticas en torno al atropello de Basurto en enero de 2006 en el que dos niños murieron.
Durante la sesión, Azkuna aclaró que no iba a pedir "ceses ni asumir responsabilidades políticas por algo no es competencia municipal". En su turno, Oleaga, calificó, la intervención del alcalde como "muy desafortunada" y añadió que "tiene que aprender mucho y saber asumir responsabilidades cuando se tienen". Fue entonces cuando, Azkuna, enfadado, se dirigió al socialista para acusarle de ser "el manipulador más grande que he visto nunca en este ayuntamiento". Oleaga respondió inmediatamente y, recién concluida la sesión, convocó a la prensa para denunciar la actitud del alcalde en los plenos y reuniones. Además, dijo que estaba "harto de su talante antidemocrático y del constante acoso al que somete a los socialistas", y exigió una "rectificación pública e inmediata" de una actitud "inaceptable". |