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Grandes paredes de piedra en las proximidades de Zumaia, con las primeras casas de este municipio asomando por lo alto. |
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El privilegio de viajar al pasado
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Desde Mutriku a Zumaia, la 'Ruta del Flysch' representa una oportunidad única para conocer la historia y el origen de Gipuzkoa. Una biblioteca viva al servicio del visitante.
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una biblioteca viva, una diapositiva de piedra y salitre capaz de ofrecer al visitante el resumen de 60 millones de años. Así se presenta, a quien la quiera conocer, la Ruta del Flysch entre Mutriku y Zumaia. Formación caprichosa que llena de personalidad todo este enclave del litoral guipuzcoano, este enclave representa un ejemplo único del privilegio que supone viajar al pasado. En concreto, al Cretácico inferior y al Eoceno, cuando los dinosaurios campaban por los valles del territorio y los ciclos climáticos dejaban impresa en la tierra la huella de su paso por el planeta.
Hace 45 millones de años, la fuerza del mar esculpió acantilados, rasas mareales y formas diversas allá donde la costa guipuzcoana, antes sumergida bajo el mar, había ido acogiendo sedimentos y restos de seres vivos. Sobre ese territorio emergido se sucedieron los escritos en sucesivos estratos rocosos -bautizados como flysch-, narrando tras sus afiladas rocas esos más de 60 millones de años. A medida que se avanza desde Mutriku a Zumaia se emprende un recorrido que narra la historia transcurrida entre hace 110 millones de años y hace 50.
La última gran extinción acaecida hasta el momento, la quinta ocurrida a gran escala en el planeta (la que acabó con los dinosaurios y otras muchas miles de especies a causa de un meteorito), la sucesión de ciclos climáticos perfectamente definidos, un viaje por la geomorfología y la prehistoria vasca a través de fósiles y restos... La erosión del mar ha hecho que, con los años, los acantilados hayan retrocedido hasta cinco kilómetros, dejando al descubierto un lujo paisajístico, geológico y biológico único en el mundo.
La denominada Ruta del Flysch, además de otros recorridos menos extensos, ofrece la oportunidad de acceder a todo ello, con la inclusión, además, de sendas visitas a los centros Nautilus y Algorri.
El primero, en Mutriku, permite conocer los secretos que guardan los acantilados de esta localidad (formados por estratos de flysch negro, son muy ricos en fósiles de hace más de 100 millones de años), con especial protagonismo para los amonites, moluscos fósiles que vivieron en los periodos Jurásico y Cretáceo (desde hace 65 millones de años hasta hace 200 millones). El segundo, en Zumaia, explica la composición del flysch de la zona y proporciona los recursos necesarios para el entendimiento de todo este afloramiento.
En definitiva, millones de años de historia geológica escritos sobre las rocas de la costa guipuzcoana que conforman un auténtico tesoro para la ciencia y unos paisajes de belleza excepcional. Una forma diferente de viajar y de entender el origen de nuestro litoral que ofrece ahora una nueva posibilidad, la denominada Ruta del Flysch.
la 'ruta del flysch'
· Contenido. Ofrece una visita a pie y en barco de cuatro horas de duración, con un acercamiento a la historia de la Tierra desde hace 110 millones de años hasta hace 50 millones. Incluye, entre sus registros, muestras de los cambios climáticos y de la extinción de los dinosaurios durante aquel periodo.
· Precio y salidas. Cuesta 16 euros (10 para los menores de 12 años) y cuenta ya con once salidas programadas para el próximo verano: 10 y 24 de mayo; 7 y 21 de junio; 12 y 26 de julio; 9, 23 y 30 de agosto; y 13 y 27 de septiembre. En función de la demanda, se ampliarán los viajes.
· Visitas. La ruta incluye visitas a los centros de interpretación Nautilus (Mutriku) y Algorri (Zumaia). Las mismas permiten ver de cerca fósiles y restos propios del Cretácico inferior y el Eoceno. |
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