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Valor histórico
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La catedral de Armentia, primera de Euskadi, llegó a ser sede episcopal del territorio alavés.
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La catedral de Armentía, al igual que muchos edificios religiosos, esconde secretos aún por descubrir a pesar de la simpleza de sus formas románicas.
Una simpleza que hace que muchos alaveses se acerquen aquí cada 28 de abril para dar las gracias, año tras años, a su patrón, San Prudencio.
El lugar de Armentia existía ya en la época de los romanos y llegó a ser sede del Obispado, de los por entonces territorios vascos, entre los siglos IX y XI. Fue construida sobre la vía romana que unía Astorga con Burdeos y según la Reja de San Millán tenía unos 30 vecinos, igual que Gasteiz.
A partir de 1087, la basílica se convirtió en colegiata. En 1135 había en la misma diez clérigos. En 1496, desapareció como colegiata dado su traslado a Sª Mª de Vitoria, precisamente el edificio que se convirtió en la catedral de los gasteiztarras y que perdura hasta hoy día.
en la actualidad La actual basílica, tal y como la conocemos hoy comenzó a construirse entre los años 1146-1190.
En su característica estructura románica se pueden distinguir tres grandes épocas y manos.
El ábside, erigido hacia la mitad del siglo XII, el crucero, hacia 1170, y los relieves del pórtico, unas obras maestras realizados hacia el año 1200.
En 1776 se reformó la parte sur de la basílica, redistribuyéndose todas las esculturas de su portada en el interior del pórtico.
Rica arquitectura Los investigadores aún no saben porqué tuvo tanta importancia la catedral de Armentia, primera de Euskadi, pero lo que sí saben es que su perfección arquitectónica es digna de admiración.
El tambor del ábside es notable por lo adecuado de sus proporciones. Asimismo, es de buena sillería y cuenta con ventanas y columnas al más puro estilo clásico.
En cuanto a la puerta, ésta se encuentra desmontada en el muro sur bajo un pórtico, como consecuencia de una reestructuración que se llevó a cabo a lo largo del siglo XVIII.
La obra de reconstrucción la llevaron a cabo dos artistas diferentes, de cuyo trabajo sobresalen, entre otros fragmentos, dos tímpanos.
Uno de ellos tiene a Cristo, los once apóstoles, Enoch y Elías, rodeados de dos ángeles como protagonistas, mientras que el otro tímpano muestra al cordero flanqueado de San Juan Bautista e Isaías, con dos ángeles que portan un crismón.
La corona de canecillos es realmente magnífica. Dada la altura a la que se encuentran es aconsejable su observación con prismáticos para no perder detalle y su temática gira en torno a personajes humanos de cuerpo entero, cabezas, animales, músicos, cabezas devoradoras...
No cabe duda de que la Basílica de Armentia es uno de los principales edificios románicos de Euskadi, que además generó una gran influencia en el románico del territorio alavés y del este de Burgos.
¿quién fue el santo?
A pesar de que no existe ningún documento contemporáneo que acredite lo abajo expuesto, estos datos tradicionales que se plantean no contradicen lo que históricamente se conoce sobre la época y los lugares en los que vivió San Prudencio.
Parece ser que Prudencio fue un muchacho cristiano natural de Armentia. Siendo joven, se fue a vivir más intensamente su vida cristiana junto a un santón eremita muy famoso que vivía en una cueva cerca de Soria a la orilla del Duero. Este eremita, llamado Saturio, es actualmente el patrón de Soria.
Muerto Saturio, Prudencio se fue a Calahorra y después a Tarazona, donde fue elegido Obispo de esta ciudad. Le requirieron en la cercana ciudad episcopal de Burgo de Osma para poner paz en ciertos problemas que allí había. Tras solucionar los problemas, murió en Burgo de Osma y su cuerpo fue enterrado en una cueva cercana a Logroño, entre Ribafrecha y Clavijo. Todo esto ocurrió hacia el siglo VII.
La catedral llegó a ser sede del obispado de los por entonces territorios vascos hasta el 1087
La basílica fue construida sobre la calzada romana que unía Astorga con Burdeos |
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