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Mesa de redacción
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A un metro
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Alberto García
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HOY varios cientos de vecinos solicitarán en la calle, una vez más, la llegada del metro a Rekalde. Una marcha que terminará en la plaza del barrio con "fiesta, morcillada y chato de vino". Así lo proclama el cartel convocante. Es una petición loable pero me sorprende que su solicitud se queme con el rechazo en paralelo a la llegada del tranvía. Un transporte no excluye al otro y supongo que todos coinciden en que los coches verdes ya se han afianzado tras las iniciales reticencias e incluso cuasiinsultos. A todos nos gustaría contar con un fosterito a un metro del portal, pero eso no se sostiene. Todo transporte público es deficitario por principio. Su construcción es costosa sobre todo cuando sólo dos instituciones aportan pasta. Por ello tiene que haber prioridades. Hay que equilibrar el coste y el servicio social. El jueves, en el pleno municipal, volvió a surgir el tema. Los del PP requerían un calendario al Ayuntamiento de la llegada del metro a Rekalde, algo baladí ya que el competente de la construcción es el Ejecutivo vasco. El equipo de gobierno municipal enmendó esta petición y abogó por instar a Lakua a que acelere los trámites para iniciar cuanto antes las obras. La enmienda se aprobó pero curiosamente con la oposición del PSE, el mismo partido que en Juntas Generales firmó el año pasado un acuerdo presupuestario en el que se recoge el impulso del metro en esta zona sureña de Bilbao. No hay que olvidar que la Diputación pone el 50% de los dineros de las obras. La socialista es una postura incongruente y más después de que las instituciones ya han apostado por este metro en forma de línea 4. Estación de Feve y Renfe ya en servicio en Ametzola, buena red de Bilbobus, en tres años el tranvía, luego el metro... En un futuro, pocos barrios estarán mejor comunicados.
agarcia@deia.com |
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