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El consumo diario de leche, tema de debate entre expertos
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Las cualidades nutritivas de este alimento son indiscutibles.
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bilbao. Las ventajas o los inconvenientes de tomar o no tomar leche durante toda la vida es uno de los eternos debates en la alimentación. Por el momento hay tantas respuestas como preguntas. Y nadie posee la razón absoluta. La evidencia de la alergia a la leche, los numerosos casos de intolerancia a la lactosa (azúcar de la leche), y la disyuntiva del exceso de mucosidad relacionado con el consumo de lácteos en general y de leche en particular, son temas que avivan el debate sobre la idoneidad de su consumo.
A estas cuestiones se unen otras más polémicas, en muchos casos sin la evidencia suficiente como para extraer conclusiones contundentes. Las investigaciones que tratan de asociar el consumo de leche con el desarrollo de diversas patologías, entre ellas distintos tipos de cáncer -próstata, ovarios o mama-, son tan numerosas como controvertidas. También lo son las que tratan de justificar el mayor consumo de lácteos en la edad adulta para prevenir o tratar las fracturas óseas o la osteoporosis.
La leche no es imprescindible, como no lo es ningún alimento concreto. Sin embargo, la cultura que prevalece en muchos países, entre ellos España, en torno a la leche y sus derivados justifica que sea defendible su consumo racionado dentro del concepto de una dieta saludable equilibrada. Las cualidades nutritivas de este alimento, en cualquier caso, son indiscutibles.
La leche contiene nutrientes básicos para el correcto crecimiento de niños y adolescentes, para la formación y fortalecimiento de huesos y dientes. Además del calcio (mayor constituyente de la masa ósea), tiene otros nutrientes, como vitamina D, lactosa y una adecuada proporción de fósforo, que favorecen la absorción de calcio en el organismo y su fijación y acumulación en la masa ósea. Dado que la leche es un alimento típico de nuestra gastronomía, se considera un vehículo excelente para la nutrición infantil.
A los 25 años de edad, el hueso deja de crecer y entre los 30 y 35 años, la masa ósea comienza a decrecer. Dicho esto, hay que tener en cuenta que mantener un nivel de calcio adecuado -el pico de masa ósea, es decir, la reserva de calcio en los huesos- sirve para compensar las futuras pérdidas. No obstante, la creencia de los beneficios de consumir en mayor medida lácteos durante la madurez, en particular las mujeres, para prevenir fracturas o la osteoporosis no está justificada porque no resulta efectiva. |
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