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La llegada de una colección de 24 bocetos del 'Guernica', procedentes del Museo Reina Sofía de Madrid para la celebración del 70 aniversario del bombardeo de Gernika, atrajo el pasado año a miles de visitantes a la localidad. El Museo de la Paz organizó en un tiempo récord la muestra, que constituyó un hito para el centro. |
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10 años del Museo de la Paz de Gernika
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Conservar, exponer, difundir, investigar y educar al visitante en las ideas básicas de la cultura de la paz desde un centro expositivo activo y versátil. Ésa era la misión del Museo de la Paz desde sus orígenes. Una década después, lo ha logrado. Texto y fotos Imanol Fradua
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El Museo de la Paz de Gernika cumple su décimo aniversario con las miras puestas en un mejor futuro, pero en plenitud de condiciones. El progresivo crecimiento experimentando por el centro, tanto en el número de visitantes como en las muestras y actividades organizadas, es calificado por los responsables como "muy satisfactorio". No en vano, el pasado año constituyó un hito en este largo e intenso camino: pudieron colgar los bocetos preparativos del Guernica de Picasso en sus paredes, lo que logró que más de 30.000 personas rindieran visita a "un museo pequeño en sus características, pero que ha mostrado estar capacitados para atraer y organizar grandes eventos".
"El balance de estos diez años es muy satisfactorio", valora Iratxe Momoitio, que desde la apertura del museo un ya lejano 7 de abril de 1998 ha permanecido al mando de una nave que ha conseguido llegar a buen puerto. En un principio, fue erigido como Museo Gernika, de carácter eminentemente local y que versaba principalmente sobre el bombardeo y la historia de la localidad foral, surgido de las cenizas del antigua sede de los Juzgados, Correos y Telégrafos del municipio.
Pero la pinacoteca va ganando espacio entre 1999 y 2002, hasta que la realización de un proyecto museístico ilumina la idea de reconvertirlo en un espacio pionero en Euskadi y el Estado. Un Museo de la Paz. Es entonces cuando la Diputación y el Gobierno vasco entran a formar parte de la Fundación, como patronos fundadores, junto al Consistorio. Ya en el año 2003, se reabren las puertas del centro erigido ya en un espacio moderno, atractivo, activo, dinámico y con un objetivo claro y conciso en su actividad: expandir la cultura de la paz entre sus miles de visitantes.
escasez de recursos Los museos pequeños siempre parten en desventaja con los más grandes. El menor espacio expositivo o la escasez de recursos para organizar eventos de calibre son algunos de ellos, pero el handicap más importante es la falta de medios para hacer hincapié en la atracción de visitantes. En el marketing. Ello también ha incidido en la década de andadura del Museo de la Paz, "que no son tantos años, pero en los que un museo se puede llegar a asentar", tal y como lo han logrado.
No obstante, la andadura tampoco ha sido fácil. "Abordamos una temática en la que el visitante, en los primeros años, no sabía qué se podía encontrar", explica Momoitio. Pero "esa tendencia ha desaparecido en la actualidad". Así, "el visitante que llega ahora sabe qué temas tratamos". Y las tornas han cambiado debido a "la entrada del museo en diferentes redes". Una de ellas es la Red Internacional de Museos por la Paz, el ICOM (Consejo Internacional de Museos), además de AIPAZ (Asociación española de investigación por la paz) y el Sites of Consciente, desde el año 2006. "Ha posibilitado ofrecer mayores y más completos servicios", reseña. Un pequeño detalle, aunque clarificador, revela la importancia adquirida en el centro por dar las mayores facilidades posibles al entendimiento del espectador. "El museo ofrece toda su información en cuatro idiomas: euskera, castellano, inglés y francés. Es importante llegar a todas las personas", resume la directora.
crecimiento Momoitio considera que "hemos crecido mucho durante nuestra andadura, tanto en el número anual de visitantes obtenidos año tras año, como en la calidad de las exposiciones ofrecidas". No obstante, la directora también reconoce la ardua labor realizada en los orígenes del Museo de la Paz. "Nacimos como un museo en el que la experiencia no abundaba. La práctica totalidad de la plantilla era nueva en este mundo, había mucho trabajo que hacer…", rememora sobre aquellos difíciles tiempos iniciales. Año a año, sin embargo, los servicios que presta el Museo de la Paz se fueron ampliando. El trabajo iba dando sus frutos.
Tan destacable como el crecimiento experimentado es el innegable auge del Centro de Documentación, creado en 1997, y que pronto encontró el acomodo ideal en el seno del museo. Abierto en 2003 tras varios años de investigación y recopilación, hoy en día cientos de historiadores de todo el mundo realizan sus indagaciones entre sus estanterías. Su labor fue, es, y seguirá siendo ingente: reunir en cualquier parte del mundo todo documento, sea de las características que sea, acerca del bombardeo de Gernika, la Guerra Civil y el exilio.
"Su labor es importantísima", resalta Momoitio, tanto como otra área de más reciente creación: el Departamento Educativo, donde los visitantes, y sobre todo los escolares, "tienen la ocasión de, basándonos en las propias exposiciones que acercamos, obtener información de una manera educativa acerca de las temáticas que abordamos, con la cultura de la paz, los derechos humanos o la memoria".
exposiciones Han sido muchas las exposiciones llegadas de diferentes organismos e instituciones museísticas que ha albergado el Museo de la Paz, pero la muestra de los bocetos del simbólico Guernica de Picasso del pasado año ha sido la más exitosa, "por su dificultad y porque demostramos que somos capaces de organizar una muestra de gran nivel", aprecia orgullosa Momoitio. "Y en tan solo tres meses, un tiempo récord". Los 23 lienzos el óleo, dejados por el Museo Reina Sofía de Madrid en el 70 aniversario del bombardeo, contabilizó innumerables visitas -un 66% más que el verano anterior-, la cifra "más alto de nuestra historia", recuerda la directora.
El centro cuenta con un departamento que incide en la faceta educativa con los niños
Investigadores de todos los países se suelen dar cita en el Centro de Documentación
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instalaciones
· Exposición permanente. La muestra de carácter continuo aborda dos ámbitos de trabajo: la historia y la paz a través de tres ejes: ¿Qué es la Paz? ¿Qué ocurrió en Gernika en un momento de ausencia de paz? ¿Qué pasa actualmente con la Paz en el mundo? Mediante diferentes zonas expositivas, el visitante va conociendo el 'Guernica' de Picasso, la paz en el siglo XXI, el audiovisual 'In memoriam', la sala de los conflictos, o la denominada sala 'La ciudad nos habla' con el audiovisual 'Todos fueron Begoña', entre otros recursos.
· Exposiciones temporales. En sus diez años, el museo ha albergado desde muestras artísticas de reconocidos autores -como fue el caso de la exposición 'Picasso-Gernika. 70 aniversario-, pero sobre todo ha destacado por ahondar en el conocimiento de conflictos internacionales como el apartheid y la huella de la paz en Sudáfrica, la bomba atómica de Hiroshima y Nagasaki, los campos de concentración nazis, la represión educativa en Argentina, la Guerra Civil o el Archivo Ringelblum que se expone en la actualidad. |
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