BILBAO. La complicada situación de los mercados de capitales, "no hay dinero para casi nadie", según entidades financieras vascas, ha hecho fracasar el intento de la concesionaria vasca de autopistas Itínere -controlada por la constructora Sacyr-Vallehermoso y las cajas de ahorros de la CAV- de colocar en Bolsa a través de una Oferta Pública de Venta de Acciones (OPV) un 30% del capital proveniente del paquete que controla Sacyr, con el objetivo de ampliar el free-float, o sea el número de acciones disponibles en Bolsa, y recaudar, según señaló Javier Pérez, el consejero delegado de la concesionaria, unos 400 millones de euros netos.
Itínere contemplaba, además de la OPV, realizar una ampliación de capital a través de una Oferta Pública de Suscripción (OPS) de nuevas acciones por importe de unos 43,218 millones de euros de valor nominal, operación también suspendida ante la falta de demanda.
La filial de Sacyr -titular del 90,1% del capital de Itínere puesto que BBK tiene un 5,3%; Kutxa, 2,2% y Vital, 0,6%- ha decidido desistir de las operaciones previstas para el 30 de abril, dado que "las condiciones de mercado no aconsejaban realizar la operación", según comunicó la concesionaria de autopistas con sede en Bilbao a la CNMV.
En concreto, Itínere, según señaló en el comunicado, "ha decidido aplazar la oferta de acciones debido a que las condiciones actuales del mercado no aconsejan llevar a término esta operación". Como ya anticiparon sus máximos responsables días pasados en Bilbao con motivo de la Junta de Accionistas, en este contexto no es descartable la realización de una opa de exclusión ya que sólo cotiza en Bolsa el 1,7% del capital de la compañía.
Itínere recordó ayer que con la operación pretendía un doble objetivo: proporcionar mayor liquidez al valor y acudir al mercado para obtener nuevos fondos con los que acometer sus proyectos, ofreciendo a los inversores una oportunidad de participar en la tercera compañía del mundo por kilómetros gestionados y en la concesionaria más rentable de Europa. Sin embargo, la compañía se ha visto obligada a aplazar la oferta y, dado que los objetivos de Itínere se pueden alcanzar por otras vías, anunció ayer que analizará, en su momento, la posibilidad de seguir con ésta u otras alternativas.
Itínere aseguró que, en todo caso, quedan anulados todos los mandatos y solicitudes de suscripción formulados. La concesionaria de autopistas tenía previsto debutar en Bolsa mañana 30 de abril. Itínere fijó el precio máximo para los minoritarios en los 4,30 euros por acción, en la parte baja de la horquilla. Ayer, los títulos de la compañía, que finalizó 2007 con una facturación de 558 millones de euros, cerraron a 4,73 euros.
No hay confianza, no hay dinero
La fracasada operación de colocar una parte del paquete de Itínere que controlaba Sacyr en los mercados demuestra, una vez más en los últimos meses, la escasa confianza que tienen los inversores en la actual coyuntura económica. Más allá del coste que ha supuesto para Itínere la suspensión de la oferta cuando ya había realizado gran parte de los gastos, -la concesionaria de autopistas había invertido cerca de 9 millones de euros sólo en la amplia campaña publicitaria para dar a conocer a los ciudadanos la compañía surgida de la fusión de la filial de Sacyr con Europistas-, el cambio de planes plantea interrogantes sobre los pasos inmediatos de la firma, ya que tras la fusión entre Itínere y Europistas se alcanzó un compromiso con la CNMV para que un porcentaje mínimo cercano al 25% del capital cotizara en Bolsa. Ahora que este objetivo no se puede conseguir por los medios previstos, los responsables de Itínere tendrán que evaluar otras opciones. La suspensión también supone echar por tierra el convencimiento de Itínere de que el sector de infraestructuras funciona como valor refugio en épocas de fuerte volatilidad. >x. a. |