bilbao. La tripulación de relevo del Playa de Bakio partió ayer del aeropuerto de Bilbao rumbo a las islas Seychelles, previa escala en París. El patrón, Iñaki Arego, vecino de Elantxobe, declaró antes de facturar que a pesar del ataque pirata no se van con miedo, aunque sí "con respeto". Permanecerán en el atunero durante cuatro meses.
Arego facturó junto con su maleta y enseres personales algunos de los recambios que necesitará el atunero, como radares y otros aparatos electrónicos de la cabina. Poner a punto el buque les llevará unos dos meses y su prioridad es salir "lo antes posible a la mar". Por su lado, otro patrón, el gallego Manolo Otero, añadió que los aparatos "valen mucho, cientos de miles de euros".
Por su lado, el director general de la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados y Mariscos (Anfaco), Juan Manuel Vieites, reclamado ayer más seguridad, por parte de las Administraciones competentes, para la flota pesquera española que faena en caladeros internacionales conflictivos. En conferencia de prensa, Vieites indicó que, a pesar de que el secuestro del Playa de Bakio fue un hecho concreto, no estaría de más tomar nuevas "medidas" para rebajar la exposición al peligro de esos pescadores que faenan en caladeros problemáticos.
Según Vieites, el Gobierno español ya es consciente de la necesidad de garantizar la seguridad en zonas como ese caladero internacional del Índico y lamentó que, de manera anual, la flota pesquera mundial esté sometida a este tipo de secuestros, como el llevado a cabo por piratas en aguas próximas a Somalia.
El director general de Anfaco pidió una mayor seguridad, una demanda compartida por un número importante de empresas del sector conservero. Sobre la actuación del Gobierno español en el secuestro del atunero vasco, valoró que la intervención se realizó de manera "correcta". |