madrid. El Ministerio de Sanidad español sólo fue capaz ayer de certificar el uso del aceite de girasol para consumo humano de una cuarta parte de las marcas que se venden en el Estado español. Y eso a pesar de que el ministro de Sanidad, Bernat Soria, asegurara que todo el aceite de girasol disponible en el mercado es "seguro para la salud".
Soria, que informó en rueda de prensa sobre la retirada del aceite de girasol con hidrocarburos procedente de Ucrania, confirmó que Sanidad había analizado doscientas de las ochocientas marcas de este producto que "no tienen riesgo".
El ministro lanzó un desafío a quienes sostienen que sigue habiendo riesgo. "No existe ninguna botella tóxica y le invito a que me traiga la botella que quiera para que me la tome, aunque con gusto la compartiré", afirmó. Aunque Soria insistió en que no hay riesgo a la hora de consumir el aceite que se haya adquirido con anterioridad a la alerta sanitaria del pasado viernes, la presidenta del Consejo General de Consumidores, Francisca Sauquillo, aconsejó que no se utilice este producto hasta que no se explore todo el mercado.
El responsable de la Agencia de Seguridad Alimentaria, Félix Lobo, corroboró que "cada vez hay más evidencia de que se ha tratado de un fraude, de una adulteración voluntaria fuera de nuestras fronteras". Lobo explicó que se han retirado 3.500 toneladas de este tipo de aceite de entre 20.000 y 25.000 establecimientos, aunque en la comparecencia las autoridades sanitarias declinaron informar de las marcas que han vendido las partidas afectadas así como de las comunidades autónomas más afectadas.
El titular de Sanidad celebró la rápida resolución de la "crisis alimentaria", el modo en que se ha producido el "vaciado sanitario en un tiempo récord" y que la Comisión Europea haya constatado "que las medidas que España ha tomado por ahora son suficientes".
confusión Soria respondió a las críticas de las organizaciones agrarias y de consumidores por la "confusión" con que se ha gestionado la crisis que "es fácil juzgar a toro pasado", al alegar que se ha actuado "con la peor de las hipótesis".
Por su parte, el director ejecutivo de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), José Ignacio Arranz, reconoció ayer que "es posible" que haya aceites de girasol afectados en los hogares.
Además, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) pidió ayer que se identifiquen las marcas y lotes de aceite de girasol contaminados procedentes de Ucrania porque los consumidores "necesitan explicaciones".
No hay lista con las firmas afectadas
El Ministerio, que no ha registrado ningún caso de persona afectada por el consumo de este producto, mantiene abierta la investigación para conocer el origen de este aceite. Además, en un plazo de dos semanas, hará pública una lista con las marcas de aceite afectadas. Mientras tanto, ha distribuido una lista provisional de los grupos aceiteros, marcas y lotes certificadas ya por las autoridades y que se pueden consumir sin riesgo. En principio, el listado está compuesto por Grupo Acesur (con marcas como Consum, La Andaluza, Coosol, Guillemsol, El Corte Inglés o Hipercor, entre otras), Grupo Borges (Diasol, Comerco, Coaliment), Grupo SOS (Arlesol, Koipesol, Spar), Grupo Coreysa (todos los etiquetados con marca El Corte Inglés), Grupo Sovena (que suministra a los Hacendado), La Masía (con marcas como MasiaSol y Ausan), y Oleomartos (Mikel alimentación). Tanto Soria como Félix Lobo, presidente de AESAN, justificaron este ocultamiento asegurando que tener el listado completo de productores, marcas y lotes con trazas de hidrocarburos minerales podría llevar entre dos y tres semanas, "y hemos preferido primar la seguridad de los consumidores desde el primer momento". >agencias