BUDAPEST. Petronor debe agotar sus últimos cartuchos para garantizar la continuidad de su actividad en Muskiz. El pasado viernes, el departamento de Medio Ambiente del Gobierno vasco remitió a la compañía una propuesta de resolución de cuarenta folios que los técnicos están estudiando para "en su caso presentar las alegaciones oportunas". Del contenido de esta auditoría sólo ha trascendido que "se trata de un documento estrictamente técnico", "de un gran detalle y "complejidad". Hasta aquí llega la versión oficial de la historia.
No en vano, Petronor ni confirma ni desmiente que Lakua haya propuesto una serie de condiciones a la concesión de la Autorización Ambiental Integrada. Otras fuentes consultadas opinan que Lakua sí habría impuesto una serie de condicionantes, aunque prefieren aguardar hasta conocer en detalle el documento para hacerlas públicas, en caso de se confirmaran las sospechas. A partir de aquí, decir que Petronor dispone de 9 días para rebatir la propuesta de Lakua si quiere proseguir con su actividad.
Además, el Departamento de Medio Ambiente ha negado rotundamente que Petronor cuente ya con la AAI. Fuentes del área que dirige Esther Larrañaga desmintieron ayer este extremo y señalaron que "a pesar de lo publicado, el departamento no ha emitido aun la resolución del expediente de la AAI correspondiente a Petronor". Asimismo, anunciaron que "la semana próxima" se darán a conocer los datos de las AAI de las 286 empresas vascas potencialmente contaminantes que están siendo analizadas, en cumplimiento con la normativa europea en materia medioambiental.
Tanto este globo sonda como la sombra que aún planea sobre la situación de las licencias de la planta -entre ellas la de actividad y vertidos- centraron buena parte de la visita a Hungría. Los intentos por arrojar luz sobre sendas cuestiones dejaron en un segundo plano el motivo central del viaje que ha embarcado a la corporación de Muskiz y el Comité de Empresa hasta este país centroeuropeo: conocer de primera mano la planta de coke (URF) de Duna de Mol en Százhalombatta, modelo que ha inspirado la proyectada en Muskiz.
Cabe recordar que el Ayuntamiento de Muskiz encargó a dos consultoras externas el estudio de la documentación presentada por Petronor a Lakua para la normalización de su situación. En base a estos dos informes de más de 500 folios, el consistorio minero presentó una batería de alegaciones que se sumaron a las 7.000 presentadas. Uno de ellos, el informe Samara, pone de manifiesto que el expediente para la AAI contiene una serie de defectos de forma que harían dudar de la legalidad de la planta. Sus redactores aseguran que en el expediente presentado para la obtención de la autorización ambiental "no consta la existencia de licencia de actividad emitida en 1972, o previamente, para la puesta en marcha de la refinería", lo que daría a entender que Petronor desarrolla su actividad sin licencia desde hace 30 años.
a vueltas con las licencias Este argumento ha sido usado por quienes se oponen al URF, si bien una lectura más detallada deja claro que "en los registros del Ayuntamiento no consta, lo que no quiere decir que no haya existido ninguna licencia de actividad". Hace dos semanas, el consejero delegado de Petronor, José Manuel de la Sen, afirmó que "dispone de las pertinentes licencias de actividad" desde sus inicios en 1968, así como de sus sucesivas ampliaciones. Sin embargo, y dado que el Ayuntamiento no tiene constancia de que dichas licencias existan, aun a pesar de haberlas reclamado, esa duda persiste. Es más la responsabilidad de esta polémica fue trasladada ayer desde Petronor al tejado de Medio Ambiente.
Preguntado sobre esta cuestión, Carlos Pascual, responsable de la ingeniería conceptual de la unidad de URF, afirmó que la compañía "sólo ha entregado a Gobierno vasco la documentación que el Gobierno vasco ha exigido", de lo que se deduciría que Lakua no ha pedido esa información sensible. De cualquier modo, ayer quedó de manifiesto que es más prudente esperar hasta la semana que viene para conocer la resolución final que adopte el Departamento de Medio Ambiente y así evitar más informaciones interesadas de uno y de otro lado. |