bilbao. El juicio contra el Movimiento pro Amnistía se reanudó ayer en la Casa de Campo de Madrid con la declaración de tres testigos condenados o imputados por colaboración con ETA y que implicaron durante distintas declaraciones policiales a varios de los procesados en esta causa. Aunque, ya ante el tribunal, todos ellos negaron estos testimonios e indicaron que los realizaron bajo tortura.
El primero de ellos, Jorge Olaitz, condenado a 12 años por pertenencia a ETA, negó a preguntas del fiscal que su captación para la estructura operativa de la organización armada corriera a cargo de uno de los imputados en el proceso, el responsable de Gestoras en Navarra, Josu Mirena Beaumont Barberena.
Olaitz explicó que si implicó a Beaumont en una declaración prestada ante la Guardia Civil en 2001 fue porque aquel testimonio "no fue voluntario". "No lo reconozco como propio", dijo y explicó que permaneció cuatro días incomunicado sometido a torturas y malos tratos.
La segunda testigo, Susana Atxaerandio, imputada por colaboración o pertenencia a ETA en el sumario 15/02, contestó al Ministerio Público utilizando estos mismos argumentos y negó que la procesada Maite Díaz de Heredia le pidiera que guardara unos papeles que podían implicarla como dirigente de Gestoras. "La Guardia Civil tenía interés en que yo declarase que Maite era responsable de Gestoras en Araba", indicó.
La testigo describió los abusos a los que, según aseguró, fue sometida durante el interrogatorio practicado por la Guardia Civil. "Me sometieron a todo tipo de humillaciones y me llevaron a un estado en que yo ya no era persona", defendió Atxaerandio. Justificó su testimonio contra Díaz de Heredia y aseguró que la Guardia Civil preparó junto a ella la declaración policial. "Me decían las preguntas y las respuestas que tenía que dar", indicó. Y añadió que incluso la sometieron a abusos sexuales.
sucesora También Ibon Aranalde, condenado a dos años por actos de kale borroka, negó su relación con los procesados, en concreto con Xabi Juaristi, y alegó abusos físicos y psicológicos. En cuanto a los datos ofrecidos ante la Policía sobre la situación de distintas sedes de la organización Gestoras indicó que todo lo manifestado "eran datos de la policía" que él confirmó bajo torturas. Asimismo, Aranalde confirmó que Gestoras sucedió a Askatasuna, tras señalar que en Euskadi todo el mundo conoce el cometido de estos colectivos, como es, según indicó, de ayudar a "los represaliados vascos y sus familiares".
La declaración de Aranalde terminó con una pregunta de la presidenta del tribunal sobre su opinión del significado del término "represaliado", a lo que éste respondió que "puede ser un preso vasco, palestino, africano, el cual lucha por los derechos de su pueblo y por ello le oprimen y bien puede ir a la cárcel o se ve obligado a huir". >agencias |