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El portavoz del grupo municipal del PSE en Arrasate, Francisco García Raya, flanqueado por Ares y Eguiguren a la salida del Pleno celebrado el pasado día 24. Foto: efe |
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Socialistas y 'populares' se enzarzan en reproches tras el fracaso de las mociones
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Usandizaga responde que el PSE ha buscado con esta iniciativa proporcionar un "apaño" reclamado por el PNV.
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Humberto Unzueta
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BILBAO. El Partido Socialista de Euskadi y el PP se enzarzaron ayer en un cruce de reproches y acusaciones sobre sus objetivos a la hora de gestionar las mociones para desalojar a ANV de las dieciséis alcaldías que detenta sin mayoría absoluta en Gipuzkoa y Bizkaia.
El líder de los socialistas de la CAV volvió a arremeter contra los populares por su abstención en la moción ética debatida en el pleno del Ayuntamiento de Arrasate celebrado el pasado jueves y les acusó de haber preferido "jugar su partida particular en lugar de sumar fuerzas". Patxi López extendió esta acusación a Ezker Batua, EA y Aralar, partidos que tampoco apoyaron la iniciativa.
La respuesta no tardó mucho en llegar desde las filas del PP. Su presidenta en Gipuzkoa, María José Usandizaga, colocó en medio de la disputa al PNV para criticar a los socialistas, al acusar a López de que "sólo presenta las mociones éticas para salvarle la cara a los nacionalistas, que ahora reculan desde la infame posición sostenida en su día por Egibar". La dirigente popular señaló que el secretario general del PSE incurre en una contradicción "porque por un lado se permite dar lecciones de ética, diciendo que se trataba de una cuestión de principios, y al mismo tiempo se reconoce que las mociones éticas no son algo planteado por el partido socialista, sino un apaño solicitado por el PNV para lavar su imagen".
El fracaso de las mociones -tanto la ética como, ya con toda probabilidad, la de censura- ha puesto en evidencia, una vez más, que la tan cacareada "unidad de los demócratas contra el terrorismo" se queda en humo de pajas a la hora de plasmarla en iniciativas concretas. En el caso de Arrasate, dicha unidad duró apenas unas horas tras el asesinato a manos de ETA del ex concejal del PSE de la localidad guipuzcoana Isaías Carrasco. Al día siguiente del crimen, durante la jornada del funeral previa a la cita electoral del 9-M, el secretario general del PSE y el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, se engancharon en público en un rifirrafe dialéctico por instrumentalizar la muerte del asesinado por ETA. López, en tono airado, denegó al dirigente popular la posibilidad de acercarse al féretro, acusándole de haber afirmado en los debates electorales televisivos que los socialistas "traicionan a las víctimas o ceden ante el terrorismo".
Desde el primer momento en que el PSE anunció que iba a impulsar la iniciativa, el PP aseguró que la secundaría sin paliativos a pesar de su disconformidad con algunos aspectos formales. El partido liderado por María San Gil se mantuvo a la expectativa, pero a medida que el pleno para discutir la moción ética en Arrasate se fue aproximando, las diferencias fueron aflorando, principalmente en la búsqueda de protagonismo y perfil propio.
En este contexto se produjo la sesión plenaria, en la que la representante del PP en el consistorio de la localidad, Iciar Lamarain, se abstuvo a la hora de votar la moción presentada por PSE y PNV para condenar la violencia y exigir la dimisión de los cargos que no la secundaran. También se abstuvieron el concejal de EA y los de EB, mientras que los siete de ANV, la de Zutik y el de Aralar se opusieron al texto, sumando nueve en contra por ocho a favor de la moción.
participación El parlamentario y miembro de la Presidencia de Ezker Batua Oskar Matute salió ayer en defensa de sus compañeros de partido en Arrasate y responsabilizó del rechazo a la moción a "aquellos que, dentro de su lógica partidista y política, lanzan mociones sin consultar a nadie". Tras señalar que las mociones éticas "persiguen una estrategia más cercana a la Ley de Partidos", agregó que "la solución vendrá dada por la participación de todos, ya que es muy difícil pensar en una solución definitiva excluyendo a una parte".
El Ararteko, Iñigo Lamarca, también terció en este debate público y subrayó que "la violencia es absolutamente rechazable desde el punto de vista del respeto de los derechos humanos". Expresó además su deseo de que la totalidad de la ciudadanía y de los políticos asuman este principio sin excepciones. |
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