victoria (Seychelles). Tras 72 horas de travesía desde su liberación, la tripulación del atunero Playa de Bakio llegó ayer al puerto de Victoria, donde su patrón, Amadeo Álvarez, dijo con lágrimas en los ojos que han recibido un trato "bastante" vejatorio de sus secuestradores somalíes, aunque nunca les llegaron a golpear. A las 09.30 hora local (05.30 GMT), el pesquero vasco atracó en el muelle, escoltado por la fragata de la Armada Méndez Núñez, que acompañó al barco durante todo este tiempo. Hoy, exactamente, sobre las once y media de la mañana está previsto que los marineros vascos lleguen al aeropuerto de Bilbao.
En Seychelles, muchos trabajadores portuarios les estaban esperando con un gran cartel de bienvenida, además de la prensa española a la que los militares allí desplazados han impedido con mucho celo acercarse al barco o salirse del férreo cordón policial. Con mucha emoción y sin apenas poder hablar, el patrón -el único del Playa de Bakio que descendió del barco para conversar con la prensa-, explicó que a no ser por la presencia de la fragata quizá no estuviesen allí e, incluso, podrían haber caído en manos de otros piratas de la aguas somalíes, de las más peligrosas del mundo.
Tras una breve pausa para recomponerse, Álvarez agradeció los esfuerzos del Gobierno y de todos aquellos que se han preocupado por ellos durante esta pesadilla, e incluso pidió perdón por no atender las llamadas en alta mar debido a que los piratas se lo impedían.
También Ignacio Abal, patrón de costa, declaró que "había que obedecerlos en todo y te hacían la señal de cortarte el cuello", apunta este marinero, que como el resto de sus compañeros tomarán ahora un pequeño descanso y luego regresarán de nuevo a su trabajo en la mar.
proyectil de lanzagranadas Abal relataba cómo el proyectil de un lanzagranadas lanzado por los piratas somalíes entró por una de las portillas del buque, atravesó por babor todo el puente de mando y salió por estribor. El disparo ha dejado su huella en el casco del barco, recuerda el marinero, que no quiere ni imaginar qué habría ocurrido si alguno se cruza con la trayectoria del proyectil. La noche del secuestro a 250 millas de la costa somalí, el radar del pesquero detectó "ecos falsos", los que son producidos por el oleaje del mar y pueden ser confundidos con una pequeña embarcación, como la empleada por los piratas, de ahí que no saltara la alerta, añade.
El estrés, la tensión y la angustia afectó a todos los ocupantes del Playa de Bakio, aunque de modo distinto. Algunos han llorado, muchos sufrían intensos dolores de cabeza, caso este último de Abal, que recuerda con nitidez los gestos amenazantes de los piratas. Uno de los marineros de la fragata, que estuvo a bordo del atunero, explicó que los pescadores se encontraban cansados, pero sobre todo agradecidos por el apoyo que le ha prestado el buque durante los 1.600 kilómetros que separan las Seychelles del punto en el que fueron liberados.
el ansiado relevo Inmediatamente después del amarre del barco llegaron los tripulantes que relevarán a sus compañeros y que continuarán pescando en el Índico hasta que finalice la temporada del atún. El relevo fue recibido a bordo con evidentes muestras de alegría, fuertes golpes de espalda, saludos y abrazos entre los hombres.
Al atunero subieron también el secretario general del Mar, Juan Carlos Martín Fragueiro, y el embajador de España en Kenia, Nicolás Martín Cinto, encargado por el Gobierno español de gestionar este asunto desde la capital de Somalia, Mogadiscio.
Al puerto acudió también un feliz Jayson Win, padre de Guito Nourci, un seychellanés que trabaja en el Playa de Bakio desde hace cuatro años.
El estado de salud de todos es bueno, según el reconocimiento médico al que fueron sometidos por un doctor de la fragata Méndez Nuñez. Ahora, los pescadores sufren cierta tensión y necesitan relajarse y descansar, "pasadas las horas esperamos que se tranquilicen", subrayó Martín. "La situación que han pasado es muy difícil, hay que vivirla. Su único deseo es abrazar a sus familias", añadió el representante del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino.
El embajador Nicolás Martín Cinto elogio el comportamiento de la tripulación del congelador vasco: "Todo lo han hecho muy bien" y ninguno de ellos ha resultado herido. "Esta ha sido una labor conjunta del Gobierno, del armador y de la diplomacia, y tiene aún más mérito porque se trata de un país como Somalia", subrayó el embajador, quien también subió a la cubierta del barco a saludar a sus ocupantes.
La excelente colaboración entre todas las partes implicadas han permitido este feliz resultado, remachó el diplomático. Respecto al posible rescate abonado para su liberación, el secretario general del Mar se remitió a las declaraciones de la vicepresidenta primera del Gobierno, Fernández de la Vega.
abatidos en el aeropuerto El abatimiento y el hastío se reflejaban en la tarde de ayer en los rostros de los marineros instantes antes de subir al Boeing 707 de las Fuerzas Aéreas en el aeropuerto internacional de Seychelles.
Sin ganas de conversar y sonrisas forzadas, los ocho pescadores gallegos y cinco vascos secuestrados, pasaron un reconocimiento médico antes de tomar el avión y les ofrecieron tranquilizantes para calmarse. El Boeing 707 hará una escala técnica en Egipto para repostar combustible y se dirigirá a la base militar de Torrejón de Ardoz , donde llegará sobre las siete de la mañana. Después tomarán un avión regular con destino a sus respectivas ciudades de origen y está previsto que aterricen en Bilbao a las once y veinticinco de la mañana. |