Los nuevos accesos pasarán por debajo del barrio de Santa Ana y la carretera a Zorrotza y se acercará a Olabeaga, que cambiará toda su fisonomía en esta zona al soterrarse la línea férrea de Renfe. Foto: deia
Las obras arrancarán este otoño, tendrán un coste de 160 millones de euros y se prolongarán durante cuarenta meses.