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Miembros de asociaciones de vecinos, en una reunión con representantes municipales. Foto: alex larretxi |
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Asociaciones de vecinos de Gasteiz denuncian que el Ayuntamiento desoye sus demandas
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Noemi Cuetos
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gasteiz. La participación ciudadana, efectiva y real, sigue siendo una asignatura pendiente para el Ayuntamiento de Vitoria, cuya teórica voluntad de contar con aportaciones y propuestas de los vecinos para desarrollar los planes municipales de desarrollo de la ciudad viene cayendo en saco roto desde hace mucho tiempo. Tanto, que las asociaciones de vecinos de la capital alavesa amenazan con plantarse y dejar de presentarse en las mesas de participación si no advierten un cambio de actitud por parte de las instituciones locales. "Muchos eufemismos y buenas palabras, pero en la práctica no hay ninguna voluntad por promover la participación ciudadana. A pesar de que existen órganos y canales para llevarla a cabo, cuando intentamos tomar parte en consejos territoriales, sectoriales o vecinales, hay un rechazo absoluto", denuncia Javier López de Robles, presidente de la Asociación de Vecinos Errota Zaharra del barrio Coronación.
La última negativa que recibieron desde el consistorio fue a raíz del debate suscitado en torno a los presupuestos generales de 2008. El Consejo Territorial de Aldabe, uno de los siete consejos existentes en la actualidad, aprobó por mayoría un reglamento que no se quiso acatar a pesar de que la propuesta era más participativa. "Nos sentimos ninguneados. Cuando se decide algo que no les gusta, no se aprueba", añade López de Robles.
El Departamento de Relaciones Ciudadanas del Ayuntamiento alega por su parte que la convocatoria conjunta de todos los concejos conllevó dificultades añadidas. Según la memoria de actuaciones del año pasado hecha pública por el Servicio de Participación Ciudadana, dicha convocatoria "impidió hacer un trabajo previo con las asociaciones de cada uno de los consejos, por lo que se obviaron las recomendaciones que realizaron los colectivos participantes en la edición anterior. Por este motivo no se vio conveniente hacer una sesión de evaluación sobre el proceso para los presupuestos de 2008, ya que hay dudas sobre la utilidad de las propuestas que se generan en este tipo de encuentros".
La asociación de vecinos Barrenkale no contempla este tipo de dificultades y apunta a que el problema es otro, porque, al parecer, la participación ciudadana para ser útil, debe plegarse a los criterios oficiales, "que siempre prevalecen incluso sobre la razón". Rafael Ruiz de Zárate, presidente del colectivo, incide en que son muchas las asociaciones de vecinos de Vitoria que se están hartando de esta doble cara de los responsables municipales a la hora de enfocar el asunto de la participación. "Los colectivos ciudadanos hemos recibido el borrador del nuevo Plan Municipal previsto para el trienio 2008-2011, tan legalista y vacío de posibilidades como saturado de obviedades". Las agrupaciones vecinales amenazan por esta razón con retirarse de las mesas de participación municipales si se siguen desoyendo sus demandas, ya que "aunque seguimos acudiendo a estas convocatorias, lo hacemos cada vez con mayor desaliento, pues sus frutos, a la postre, son pírricos".
Con el objetivo de solucionar el problema, los representantes de los barrios apuestan por crear un Consejo de Participación Vecinal, una demanda tramitada por 19 asociaciones que ya se presentó por escrito al Ayuntamiento el pasado 13 de diciembre, y que todavía no ha merecido respuesta. "No podemos acudir a reuniones a pasar el rato, para que al final la repercusión en nuestro barrio no sea más que una carga mayor de trabajo y una menor resolución de problemas", se queja López de Robles. Hace falta, concluye, una voluntad real por parte de las instituciones para escuchar y llevar a la práctica las aportaciones que presentan los distintos colectivos de la ciudad. |
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