bilbao. El secretario general del PSE-EE de Bizkaia, José Antonio Pastor, pidió ayer al PNV que "llame al orden a Azkuna por sobrepasar con creces los límites que imponen las reglas democráticas del debate político". Salía así en defensa del portavoz de esta formación en el Ayuntamiento de Bilbao, Txema Oleaga, quien mantuvo un cruce de acusaciones con el primer edil en el Pleno del pasado jueves.
En el último punto que se trataba en la sesión, el atropello de los dos niños en Basurto hace dos años, y ante la insistencia de la oposición reclamando depurar responsabilidades políticas recién conocida la sentencia, el alcalde zanjó la cuestión acusando a Oleaga de ser el "manipulador más grande que he visto nunca en este Ayuntamiento".
Después de este rifirrafe, el socialista exigió a Azkuna una "rectificación pública inmediata por su irresponsable comportamiento", hecho que ayer reiteró Pastor recordando que el primer edil había recurrido al "insulto y descalificación personal". Además, puntualizó que no piden la dimisión del alcalde, pero que "ese tipo de personas deben ser sustituidas por su partido en el momento oportuno". El primer edil no quiso responder a estas críticas y prefirió mantenerse en silencio, por el momento.
El máximo dirigente socialista en Bizkaia apuntó a este pleno como "la gota que colmó el vaso cuando ya llueve sobre mojado tras varios años de enfrentamiento político con los socialistas bilbainos". Achacó al primer edil que durante este tiempo "ha demostrado un talante antidemocrático que no podemos aceptar con exabruptos, violencia verbal, desprecio y falta de respeto a la legítima crítica política".
Es más, acusó a Azkuna de "pretender desviar la atención sobre su comportamiento con el PSE intentando enmascararlo con un supuesto enfrentamiento personal". E hizo referencia a las alusiones de Azkuna hacia representantes de asociaciones vecinales "entre las que se encuentran personas de todo el arco ideológico".
Por ese motivo aconsejó al PNV que "evite caer en la irresponsabilidad que supone hacer pública la adscripción ideológica de cualquier persona en los tiempos que corren" y que calificó de "comportamiento irresponsable que debe ser severamente reprendido porque alcanza una gravedad que va más allá de cualquier discrepancia política".
Aceptar las críticas En este punto aludió a las "descalificaciones" del alcalde hacia "vecinos de Irala en su pretensión por soterrar las vías de Feve, a los de Rekalde en su demanda del metro, a los de Arangoiti cuando plantean el rescate del ascensor, etc.". Y, para dejar clara su postura, dio su apoyo a los socialistas de Bilbao en su "extraordinaria labor de crítica positiva a la gestión del gobierno municipal". Para Pastor, esta "no es una buena forma de hacer política y Euskadi necesita que estas personas que no aceptan críticas y que descalifican a quien discrepa desde la supuesta superioridad del cargo que ostentan, sean sustituidas de su puesto por otras que respeten todas las opiniones". |