viena. Un llamamiento que hizo la televisión regional de la cadena pública austriaca ORF ayudó a destapar hace una semana el más horrendo caso de abuso sexual e incesto en la historia de Austria, perpetrado por Josef Fritzl.
En un programa local de Baja Austria, el Estado federado que abarca la localidad de Amstetten, el moderador Robert Ziegler apeló el 21 de abril a la madre de una paciente que fuera al hospital donde estaba internada la joven para que ayudara a aclarar una rara enfermedad que padecía.
La joven había sido llevada dos días antes a un hospital de Amstetten, localidad de 23.000 habitantes al oeste de Viena, por su padre-abuelo, tras desvanecerse ella en el zulo donde vivió desde su nacimiento en la casa de Fritzl.
Fue la propia madre, Elisabeth, hoy de 42 años, quien vio en el televisor de su calabozo-vivienda subterráneo el llamamiento y quien suplicó a su padre que fuera al hospital para ayudar a su hija Kerstin, de 19 años. A partir de ahí, la policía intervino en el caso y recibió una llamada anónima sobre la verdadera identidad de Kerstin y empezó a investigar el caso, que pasó primero por la detención de Elisabeth, dada por desaparecida por su padre, cuando en realidad la tenía presa en el calabozo subterráneo.
Una vez aclarado que esta mujer estuvo cautiva desde los 18 años y que había tenido siete hijos con su padre, de los que uno falleció apenas hacer, la policía detuvo a Fritzl, que desde el pasado lunes está en prisión preventiva en Santk Pölten, capital de Baja Austria, a la espera de ser interrogado de nuevo.
Elisabeth y cinco de sus hijos están en un recinto aislado en la clínica Amstetten-Mauer, próxima a Amstetten, donde reciben cuidados especiales. >agencias
reacciones
· Alfred Gusenbauer. El canciller federal austriaco, Alfred Gusenbauer, prometió ayer en Viena hacer todo lo posible para esclarecer el horrible caso de incesto de Josef Fritzl en la localidad de Amstetten y ayudar a sus víctimas. En el discurso del Primero de Mayo en la capital, Gusenbauer dijo que éste "es un delito inconcebible de un delincuente que actuó por su cuenta" y de "una crueldad que consterna más allá de la imaginación humana". Pero el jefe del Gobierno también precisó que "debemos defender el prestigio de Austria" y que "haremos todo los posible para esclarecer este delito y ayudar a sus víctimas".
· Amstetten. La vida pública en Amstetten, la pequeña ciudad austriaca conocida en todo el mundo por haber albergado la nueva "casa del horror" de Josef Fritzl, volvía ayer lentamente a la normalidad, aunque persiste el sentimiento de consternación e incredulidad ante lo sucedido. En la principal Iglesia de la localidad, el cura Peter Bösendorfer manifestó ayer con motivo de la fiesta de la Ascensión que tras este caso "no se puede volver a la normalidad". |