EL póster de la pequeña Madeleine en la ventana de un pub de Londres está descolorido. Pero el dueño quiere mantenerlo. "Los padres me dan pena", afirma, "me rompe el corazón quitar la foto".
Sin embargo, también se pregunta si Maddie seguirá viéndose así ahora. "Los niños cambian rápido", asegura encogiendo los hombros. El 12 de mayo Madeleine cumplirá cinco años. Un año después de su desaparición el 3 de mayo de 2007, sus padres, Kate y Gerry McCann, esperan que su hija sea encontrada.
"Pienso que es muy probable que ella siga con vida", aseguró Gerry McCann la semana pasada en una entrevista de la BBC. No hay pruebas de que haya muerto, aseguró.
Sin embargo, tampoco hay ninguna pista del paradero de Madeleine desde que desapareció de una casa de vacaciones en la localidad portuguesa de Praia da Luz. Una y otra vez hubo rayos de esperanza, se dijo que había sido vista en Marruecos, Bélgica o México. Pero ninguno de los indicios dio resultados.
Incluso los propios McCann sólo tienen suposiciones acerca del estado de las investigaciones. "Ni siquiera sabemos si la policía portuguesa sigue buscando a Maddie", afirmó Gerry McCann en la BBC.
Los amigos de los McCann con quienes cenaron la noche en que la niña desapareció fueron interrogados nuevamente en abril en el Reino Unido con la presencia de policías portugueses. "Las investigaciones continúan", es el escueto comentario de un policía portugués.
Los McCann hacen todo lo posible para que no mengue el interés público por su hija. Tras su desaparición iniciaron una campaña de búsqueda a nivel internacional de un alcance inédito. Utilizaron los medios de internet, y dos semanas después en todo el mundo 50 millones de personas habían visitado la página web findmadeleine.com.
Luego siguieron una audiencia con el Papa y una presentación en el Parlamento Europeo, ante el cual los McCann pidieron la creación de un sistema de alarma transfronterizo sobre niños desaparecidos. "Los padres son bien parecidos, hablan bien, y Madeleine es una niña muy linda", comentó la psicóloga Kate Morris con respecto a la fascinación del público por el caso.
Aniversario Los McCann hubiesen querido pasar el aniversario de la desaparición de Madeleine en Portugal, y esperaban que fuese levantado su estatus de "arguidos" (sospechosos). Pero los frentes entre los padres y la policía portuguesa volvieron a endurecerse: debido a que la noche de la desaparición los niños estaban solos en la vivienda, Kate McCann debería ser acusada de negligencia, informaron medios portugueses y británicos sobre las supuestas intenciones de los portugueses.
"¿Por qué hablamos un año más tarde de negligencia?", se indignó Gerry McCann. Expertos jurídicos creen poco probable que prospere una acusación así, pero la pareja no quiere volver a Portugal hasta que sean eliminadas todas las imputaciones. Junto con los McCann sigue siendo sospechoso el británico residente en Portugal Robert Murat. Dos testigos declararon que poco antes de la desaparición de la niña estaba fumando un cigarrillo en las inmediaciones. Este comerciante inmobiliario lo ha negado siempre, y su madre afirma que pasó la noche con ella.
Lamentablemente, el día a día de los McCann, toda su vida familiar, sigue impregnado de la desaparición de Madeleine.
El caso sigue atascado en Portugal
Un año después de la desaparición de la niña británica Madeleine McCann, el caso sigue atascado en Portugal, sin que la policía logre algún avance en las investigaciones o la justicia se decida a exculpar o acusar formalmente a sus padres. Fuentes oficiales portuguesas consultadas por Efe rehusaron comentar si se tomará alguna medida en torno al caso en los próximos días, mientras la prensa lusa no se atreve tampoco a aventurar si la condición de sospechosos de Keith y Gerry McCann se mantendrá y por cuánto tiempo. Además de los padres de la niña, la policía lusa declaró 'arguido', o sospechoso formal en la desaparición de Madeleine, a un británico, Robert Murat, que vivía cerca del escenario de los hechos. Pese a no haber formalizado acusación alguna en su contra, las autoridades portuguesas tampoco han liberado a Murat oficialmente de su relación con el caso, ahora en manos de la fiscalía y de un juzgado de instrucción. A lo largo de un año el caso apenas ha generado tres comunicados de organismos oficiales y dos declaraciones públicas del director de la Policía Judicial, Alipio Ribeiro, y ninguno arrojó luz sobre lo sucedido. >E. Crespo
La Frase
"Pienso que es muy probable que siga con vida. No hay pruebas de que haya muerto"
Gerry McCann
Padre de Madeleine |