|
TELEVISIÓN
|
|
|
|
|
|
|
La aldea global
|
|
Elegancia
|
 |
|
J.r. Diez Unzueta
|
 |
LOS medios han dado con relieve el paso a la reserva de uno de los nombres referenciales de la información de primera línea. El donostiarra Pedro Erquicia abandona las tareas profesionales, después de más de cuarenta años en un medio, TVE, difícil de patronear en lo informativo y complejo en lo organizativo. El periodista vasco ha construido un estilo de calidad, clase y elegancia, desarrollando una fructífera carrera en pos de un periodismo comprometido con la honestidad y el ejercicio de la profesión en libertad.
Erquicia creó un producto fresco con el título de Informe Semanal, una forma atractiva para la audiencia y reconocida por los profesionales que sabían del esfuerzo, dedicación y equilibrio de los reportajes. La narrativa utiliza diversos formatos para contarnos historias actuales: crónica, entrevista, reportaje, mesa redonda, debate, ofreciendo una gama de estilos singulares y creativos al estilo de cada periodista.
Ha sido maestro en dirigir equipos profesionales (técnicos y narradores) que han hecho del relato de reportaje un producto moderno, eficaz y atractivo para contar lo que ocurre. La producción de un reportaje tiene importancia decisiva a la hora de organizar los materiales grabados y darles una consistencia narrativa en la pantalla. Es casi como rodar un corto, pero con elementos reales y personajes protagonistas de la noticia, proceso o caso elegido. Entre creación e información, el reportaje se muestra como un invento narrativo de largo recorrido y poco presente en los medios.
El viejo periodista ha alentado, impulsado y potenciado una escuela de reporteros capaces de contarnos el día a día en un campo de batalla o en un barrio marginal de una gran ciudad. Todo ello revestido de un sentido de elegante profesionalidad y contrastado tratamiento de la actualidad.
Pedro Erquicia ha construido un estilo de calidad, clase y elegancia en pos de un periodismo honesto |
|