bilbao. Cuando la semana pasada el Gobierno español desaconsejó el consumo de aceite de girasol, sin querer nos estaba haciendo un favor y evitando que nos arruináramos al pagar la compra del supermercado, ya que en los últimos doce meses el precio de este aceite ha subido un 40,65%. Según los datos facilitados ayer por el Ministerio de Industria, si queremos llegar a fin de mes sin tener que empeñar las joyas de la abuela es aconsejable eliminar de nuestra dieta los limones, que han subido un 38,45% desde abril de 2007, la leche (es un 23,57% más cara que hace un año) y los espaguetis (un 20,27%).
El informe sobre los precios de los productos de alimentación destaca que durante el pasado mes de abril han bajado los precios de algunas verduras (las acelgas) y pescados (anchoas y bacaladilla), mientras que las frutas y los cereales siguen encareciéndose. Por lo que respecta a los alimentos envasados, las mayores subidas en el último mes las han registrado el chocolate con leche (un 3,85%) y el arroz (un 2,79%), mientras que en tasa interanual destaca la fortísima subida del aceite de girasol (un 40,65%) y la harina de trigo (un 28,37%). En tasa interanual siguen abaratándose los productos frescos para hacer ensalada: el precio de los tomates de ensalada baja un 16,60%, las patatas un 7,51%, la cebolla un 7,37%, la zanahoria un 5,16% y la lechuga un 4,37%. Mientras que suben los precios del limón (38,45%), del plátano de Canarias (19,47%), de la carne de pollo fresca (12,93%) y de los huevos (10,74%) respecto al mismo mes del año anterior.
la inflación Ayer el vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, dijo que si las subidas de precios "se consolidan", el objetivo de lograr una tasa de inflación "en el entorno del 3%" al final del año "será muy difícil del alcanzar". Explicó que "en la medida en que las subidas de precios, sea de alimentos o de energía, inciden en la inflación, nos hacen la vida más difícil a todos y tendrán efectos negativos en términos de crecimiento". Con todo, Solbes confió en que no se sostengan la previsiones negativas sobre la evolución de los precios, ya que, según dijo, "no son pocas las ocasiones en las que estas previsiones han fallado y la volatilidad de los mercados nos da unos resultados distintos".
No obstante, aseguró que el incremento de la tasa del IPC, que en marzo se situó en el 4,5%, es la "preocupación fundamental" del Gobierno, ya que "la inflación retrae la renta de las familias" y puede plantear más problemas a los hogares con más necesidades. |