bilbao. El concejal del área de Salud y Consumo del Ayuntamiento de Bilbao, Sabin Anuzita, adelantó ayer que "se está dialogando" con la comunidad musulmana a la que se le ha ofrecido la posibilidad de que disponga de un lugar acorde con sus creencias donde inhumar a sus familiares. El Consistorio se había planteado esta posibilidad desde hace un par de años, pero la diferencia del rito ha supuesto una traba. Hasta ahora, los musulmanes no cuentan con una zona específica para llevar a cabo los enterramientos teniendo que repatriar a los difuntos a su país de origen.
En su ceremonia no se utiliza ataúd sino que el cuerpo se entierra envuelto en una sábana, algo prohibido por la normativa del Gobierno vasco. Además, la religión musulmana no contempla extraer los restos del fallecido pasado un tiempo ya que el enterramiento es eterno.
Sin embargo, las conversaciones continúan para "mejorar" el servicio que se presta a los ciudadanos. Precisamente, este es el objetivo de la encuesta que los Servicios Funerarios Bilbainos, sociedad dependiente de este departamento, ha realizado durante el último año a 289 personas en Derio y Deusto. Y los resultados son, según Anuzita, "positivos porque muestran una satisfacción global de 6,49 puntos, sobre 10". La reforma de las escaleras de acceso a los nichos en Derio, es el aspecto más valorado con un 7,33, además del horario del recinto y el trato recibido con 7,3 y 7,17, respectivamente, y el horario de las oficinas con un 7,08.
Sin embargo, los usuarios consideran que todavía hay cosas por mejorar, como la accesibilidad y la disponibilidad de panteones (aunque sólo el 24% de los encuestados estaría dispuesto a adquirir una concesión). Cerca de la mitad de las personas que han participado en el análisis han realizado aportaciones para mejorar los servicios, como instalar más fuentes de agua, paneles informativos, además han reconocido el trabajo del personal de estos servicios funerarios.
Anuzita recordó que la última concesión de panteones se produjo en 1996 y que el cementerio se fundó en 1902, por lo que muchas de las concesiones, que son a 99 años, han vencido y el Consistorio está exhumando los cuerpos. Con ello, se ha liberado una zona que está siendo rehabilitada para compatibilizar el mantenimiento del patrimonio histórico del camposanto a la vez que se incluyen instalaciones orientadas a las nuevas formas de enterramiento, como son las cenizas. "Estamos dándole vueltas a la cabeza para pensar qué podemos hacer en esa zona para que sea atractivo para los familiares", apuntó, pero no concretó si se construirán nuevos panteones.
En cuanto a la posible privatización del camposanto, Anuzita aseguró que la Administración "tiene la obligación de asegurar el buen nacer y el buen morir" de los ciudadanos. Además, alegó otras razones para mantener la gestión pública, como las inversiones que el Consistorio ha realizado en los últimos años y la estabilidad de los casi cuarenta empleados que allí trabajan. |