 |
|
|
 |
Vidarte, en abril, cuando dio a conocer el desfalco. Foto: oskar martínez |
|
| MÁS INFORMACIÓN |
 |
|
|
 |
|
|
El Patronato del Guggenheim respalda a Vidarte tras el desfalco de Cearsolo
|
|
Vidarte se limitó a informar de la estafa y no aportó más datos de la investigación.
|
 |
|
Maite Redondo
|
 |
bilbao. Fue una de las reuniones más trascendentes de los diez años de historia del Guggenheim. El director general del museo, Juan Ignacio Vidarte, convocaba ayer al Patronato, del que forman parte representantes de las Administraciones vascas y 34 empresas privadas, a una reunión extraordinaria para informarles de los últimos acontecimientos sobre el presunto desfalco de medio millón de euros realizado por el ex director financiero, Roberto Cearsolo.
Durante cerca de dos horas, Vidarte informó de las investigaciones internas y los cambios que se producirán en el museo para evitar que hechos como éste se vuelvan a repetir en el futuro, si bien no aportó ningún dato nuevo sobre la investigación del museo. Precisó que en adelante las Sociedades Tenedora e Inmobiliaria se integrarán en el área de finanzas de la fundación del Museo, por lo que se necesitarán al menos dos firmas para realizar movimientos bancarios. Además, todos los años se realizará una auditoría externa.
El mismo día en que se dio a conocer la estafa en rueda de prensa, los patronos de la fundación recibían una carta firmada por Vidarte en la que informaba de los hechos que desembocaron en el despido y la demanda contra Cearsolo, y se comprometía a actuar con "la mayor transparencia". El documento recogía la autoinculpación de Cearsolo, de la puesta en marcha de auditorías y del proceso de fiscalización que llevará a cabo el Tribunal Vasco de Cuentas Públicas. Los 15.000 Amigos del Museo recibían pocos días más tarde la misma carta informando de los "lamentables hechos".
Ayer, era la primera vez que se veían cara a cara los patronos del museo, que respaldaron a la institución y a su equipo de profesionales. Al finalizar la reunión, a la que no acudieron diversos patronos, se distribuyó un comunicado en el que se mostraba el reconocimiento a Juan Ignacio Vidarte "por la forma en que ha gestionado este asunto, la transparencia y rapidez y la adopción de un conjunto de medidas que impidan que hechos como éstos vuelvan a repetirse".
Para el Patronato "las irregularidades detectadas son fruto de una actuación individual que en modo alguno debe empañar, como se ha pretendido, la labor desarrollada durante diez años por el Museo Guggenheim Bilbao, uno de los proyectos que ha alcanzado mayor éxito en este país, reconocido desde ámbitos culturales, políticos, sociales y económicos".
Desde el Patronato, según se recoge en el documento, se quiso dejar constancia de su apoyo "a la institución y a su estructura operativa en la que conviven dos sociales públicas que gestionan la Colección y el edificio, (la Tenedora y la Inmobiliaria), y una privada, con participación pública, encargada de la actividad museística".
La reunión contó con la presencia del diputado general de Bizkaia y presidente del comité ejecutivo de la Fundación, José Luis Bilbao; la consejera de Cultura, Miren Azkarate; la diputada de Cultura, Josune Ariztondo; el representante de las instituciones vascas en el Patronato de la Fundación de Nueva York, Jon Azua y el director general del museo, Juan Ignacio Vidarte. Además, asistieron representantes de diversas empresas que forman parte del órgano gestor del museo, entre ellos BBK, Arcelor, Iberia, Euskaltel, DEIA, Mondragon Corporation Cooperativa, Ipar Kutxa, Bolsa de Bilbao, Telefónica e EiTB.
apoyo No hay duda de que el apoyo mostrado ayer por el Patronato supone un gran respaldo para Juan Ignacio Vidarte, cuya gestión ha sido cuestionada por algunos partidos políticos como el PP y el PSE. El propio Vidarte ya se refirió a la hipótesis de que alguien pidiera su dimisión en su pasada comparencia en el Parlamento vasco el 23 de abril. Tras recordar que su cargo está "siempre a disposición de los órganos de dirección", afirmó que seguirá en la medida que se vea respaldado, como "me veo, para continuar haciendo mi función".
En la misma comparecencia, Azkarate aseguró mantener la confianza en el director de la pinacoteca bilbaina, aunque no dudó en afirmar de forma distendida que "si en algún momento tuviera sospechas de que ha sido negligente o que ha cometido irregularidades, pediría su cabeza".
Vidarte ha lamentado en varias ocasiones la confianza que ha depositado en su ex director financiero durante estos diez años y no haber hecho caso de las sugerencias del Tribunal Vasco de Cuentas Públicas de que tenían que haber seguido con las auditorías externas realizadas en 1995, 1996 y 1997, porque "cuantos más instrumentos de control más fácil hubiera sido detectar el fraude". No obstante, no ha querido especular sobre si esta situación hubiera permitido descubrir la estafa con anterioridad, ya que "no habría sido ninguna garantía. Existen procesos de control interno, pero Cearsolo los falseaba, así que era imposible descubrir el fraude".
Vidarte y Azkarate volverán a comparecer en el Parlamento vasco el próximo lunes día 12. |
|