beirut. El Gobierno libanés decidió ayer acabar con la instalación de cámaras de vigilancia y la red de comunicaciones telefónicas del grupo chií Hizbulá en el aeropuerto de Beirut, en un maratoniano Consejo de Ministros. Los ministros, reunidos durante más de diez horas, consideraron que la instalación por Hizbulá de cámaras que recogen imágenes de la terminal del aeropuerto libanés para vuelos privados constituye una flagrante violación de las leyes.
De la misma forma, el Gobierno declaró ilegal la red de telefonía de Hizbulá, considerada como uno de los pilares operativos de esta organización.
Por estas razones, el Consejo de Ministros acordó informar a la Liga Árabe y a las instituciones internacionales de la doble infracción, así como de la "negativa influencia iraní" sobre este país, según el comunicado gubernamental.
En este contexto el Gobierno libanés decidió también retirar al jefe de los servicios de seguridad del aeropuerto, Wafic Chucair, presuntamente vinculado al grupo chií, y que vuelva a su puesto en el Ejército. Se acusa a Chucair de haber hecho caso omiso a las actuaciones de Hizbulá en el perímetro del aeropuerto, algo que éste niega, asegurando que las cámaras fueron instaladas en un lugar fuera de su jurisdicción.
salario mínimo Por otra parte, el Ejecutivo libanés decidió subir el salario mínimo de 300.000 libras libanesas (200 dólares) a 500.000 (333 dólares), lo que representa un alza del 66,7 por ciento, aunque inferior a lo que reclamaba el principal sindicato, la Confederación General de Trabajadores. Ésta ha convocado para hoy una huelga general para protestar contra la carestía de la vida.
El gabinete decidió también pagar indemnizaciones especiales a los profesores y alumnos de los colegios públicos, y abolir algunos impuestos sobre productos de primera necesidad, en un intento de suprimir algunos de los argumentos dados por la oposición para convocatoria de la huelga. >efe |