gasteiz. En el año de la innovación, una de las apuestas más ambiciosas del Gobierno vasco en materia energética ha comenzado a ser una realidad, en un paso más para conseguir que el 12% de la demanda energética en Euskadi sea cubierta en el año 2010 por fuentes renovables, tales como la energía eólica, solar, fotovoltaica, térmica y marina. Hoy en día, estas fuentes alternativas sólo aportan el 5% de la energía demandada en el País Vasco. Para ello, el Departamento de Industria que dirige la consejera Ana Agirre, a través del Ente Vasco de la Energía, ha impulsado un proyecto para la puesta en marcha de un centro de investigación cooperativa pionero en Europa, CIC Energigune, en Araba.
Se trata de un proyecto de 30 millones de euros (de los que 7,5 millones se destinarán a la construcción de un edificio de alta tecnología con laboratorios para el desarrollo de la capacidad científica) cuya inversión y gestión se llevará a cabo a través de una fundación mayoritariamente privada. En ella participarán multinacionales vascas punteras en la energía como Iberdrola, Gamesa, Guascor, Sener, Cegasa, Naturgás y el grupo Mondragón.
residuos agrícolas Este centro de investigación de energías renovables y de coordinación estará listo en tres años en el Parque Tecnológico de Álava, en Miñano, donde está previsto que un centenar de científicos de primer nivel estudien en profundidad y a largo plazo algunas fuentes energéticas alternativas, así como prototipos propios.
Entre ellas, los biocarburantes a partir de residuos agrícolas, la transformación en energía de las olas marinas, así como el almacenamiento de energía en pilas y baterías de combustible, "una revolución en el sector dentro de 10 ó 15 años", según el director general del CIC Energigune, Jesús María Goiri. "Buscaremos nuevas tecnologías y prototipos propios; en el campo de las pilas, intentaremos investigar y almacenar energía en baterías avanzadas que vayan más allá de las que ahora hay en el mercado, por ejemplo las de litio", explica Goiri.
Ésta es la persona elegida para dirigir el proyecto, cuyo centro de investigación se ha adjudicado a la ingeniería Idom. Hasta la construcción del edificio y los laboratorios trabajarán en unas oficinas alquiladas en Miñano. |