BILBAO. La fusión entre las empresas siderúrgicas vascas Tubos Reunidos y Condesa se culminará definitivamente, según aprobaron los Consejos de Administración ayer, tras las negociaciones que han permitido desbloquear el desacuerdo existente durante meses entre los accionistas de ambas compañías sobre la valoración real de cada una de las sociedades. Al final, los accionistas del fabricante alavés de tubos soldados Condesa han aceptado recortar en siete puntos su participación en la nueva empresa resultante de la fusión, que quedará en un 33% frente al 40% previsto el pasado mes de julio cuando se anunció la fusión.
El problema surgió de las diferencias en cuanto a la valoración de Condesa. Mientras que la compañía Tubos Reunidos cotiza en bolsa, -cuesta cerca de 800 millones de euros-, las estimaciones sobre el valor de Condesa realizadas en base a los datos del primer semestre de 2007 no se correspondían con las del cierre del ejercicio.
Alguno de los principales accionistas de Tubos Reunidos (TR), caso del BBVA, -que controla un 23,4% del fabricante de tubos de acero sin soldadura-, discreparon de la valoración de los activos de la compañía alavesa que controlan las familias Iribecampos y Uribarren.
Mientras el grupo fusionado contemplaba en julio cerrar 2007 con un beneficio de 145 millones de euros y facturar unos 1.645 millones de euros, a final de año no se mantuvieron las expectativas. Mientras TR cerró 2007 con 85 millones de euros de beneficio, Condesa no pudo mantener sus previsiones por efecto de una peor coyuntura económica que ha afectado en mayor medida a sus productos, de menor valor añadido, que a los de Tubos Reunidos que fabrica tubos sin soldadura para un segmento en crecimiento como es el de la energía, con el petróleo como uno de los principales segmentos.
Así las cosas, el pasado 22 de febrero se paralizó la fusión anunciada el 24 de julio de 2007 a la espera de conocer un nuevo informe, encargado a BNP, con la información financiera de cierre de 2007 de ambas compañías.
Una vez conocidos los resultados de Condesa en 2007 y la valoración de sus activos, los accionistas de ambos grupos han mantenido las espadas en alto hasta alcanzarse ayer un acuerdo por el que el grupo resultante estará controlado en un 67% por los accionistas de TR y el 33% restante por los de Condesa.
Con la nueva ecuación de canje, la junta de TR, cotizada que absorberá a Condesa mediante una ampliación de capital, tendrá que aprobar la emisión de acciones nuevas sin que la CNMV obligue a Condesa a lanzar un opa por el 100%.
Más liquidez para los accionistas
La creación en Euskadi de un grupo industrial en torno a Tubos Reunidos valorado en unos 1.800 millones de euros, según las optimistas previsiones de julio pasado, es indudablemente una buena noticia por lo que supone de contar en el globalizado mercado actual de una compañía de mayor tamaño, capaz de negociar mejores precios en las compras de materias primas, contar con más recursos para I+D y diversificar su producción entre varios sectores. Dicho esto, el tira y afloja mantenido entre los accionistas de uno y otro grupo no oculta que los de Condesa, las familias Iribecampos y Uribarren, eran los mayores interesados en que culminase con éxito pues con ello van a conseguir dotar de liquidez a sus activos de Condesa, una empresa que no cotizaba en bolsa y que por su relativamente pequeño tamaño no era factible de colocar en los mercados. La fusión valoraba originalmente al grupo Condesa en 655 millones de euros, por debajo de los 1.086 millones que costaba Tubos Reunidos en la bolsa en julio pasado antes de la crisis financiera. Aunque han tenido que recortar su participación, los accionistas de Condesa ganan en liquidez. >X.A.