bilbao. Por primera vez en su historia, la República Francesa abordó ayer de forma oficial la deplorable situación de las lenguas minoritarias de este Estado. El histórico paso ha sido impulsado por el diputado Marc Lefor, un bretón del partido de Nicolas Sarkozy, el UMP. No obstante, la ministra de Cultura fue clara al indicar que Francia seguirá sin ratificar la Carta Europea de lenguas minoritarias, que implicaría un cambio en la Constitución, algo a lo que unos pocos diputados estaban dispuestos. De momento, el parlamento francés acordó redactar un proyecto de ley que al menos regularice la situación del euskera, catalán, bretón, occitano, alsaciano y corso.
Según el artículo 2 de la Constitución, el francés es la única lengua de la República. "Y ninguna más", añade el presidente de la asociación de ikastolas en Iparralde, Paxcal Indo. Esta situación coloca a los profesores en una situación absurda: "Somos profesores pagados por el Estado enseñando en un idioma que es inconstitucional".
El proceso iniciado ayer con el debate en la Asamblea Nacional -el equivalente en el Estado español al Congreso de los Diputados- se espera que culmine en 2009 con la aprobación del proyecto de ley. El portavoz de Euskal Konfederazioa, Sebastian Castet, se mostró receloso con el contenido de la nueva norma. "Sería un reconocimiento muy, muy pequeño pero claro, es que en Francia no tenemos nada".
Una nueva plataforma compuesta por diversos movimientos y asociaciones que trabajan a favor de las lenguas minoritarias presentes en el Estado francés han redactado un manifiesto Por un estatuto legal de las Lenguas Regionales de Francia.
Los autores del texto denuncian a través del manifiesto que el Gobierno "lleva a cabo desde hace demasiado tiempo una política lingüística negativa hacia las lenguas diferentes al francés presentes en el territorio".
La Carta Europea de lenguas minoritarias, un tratado impulsado en Lisboa, ha sido ratificado por todos los grandes países de la Unión Europea a excepción de Francia. |