bilbao. El cáncer colorrectal es el tumor más frecuente entre la población vasca, el segundo en las mujeres, tras el de mama y el tercero en los hombres, tras los de pulmón y próstata. Cada año, más de 1.600 personas son diagnosticadas por esta dolencia en Euskadi, de las cuales 300 fallecen.
Para conseguir reducir la mortalidad por esta enfermedad hasta en un 33%, el Servicio Vasco de Salud-Osakidetza va a implantar un plan para detectar de forma precoz el cáncer colorrectal (sin síntomas en fases iniciales) con el que espera detectar en las primeras fases 1.200 cánceres y lesiones precancerosas al año.
El consejero de Sanidad, Gabriel Inclán, presentó ayer el programa que el Departamento de Sanidad implantará, desde el último trimestre de este mismo año y hasta el 2010. Un plan que costará 2,7 millones de euros cada año y que estará dirigido a 500.000 personas de entre 50 y 69 años, la franja de mayor incidencia de este tipo de tumor.
Osakidetza comenzará a enviar después del verano a los domicilios un kit que incluye un test no invasivo para poder detectar sangre oculta en heces, con el que se puede reducir la mortalidad del cáncer colorrectal entre un 15% y un 33%.
El programa de detección precoz comenzará este mismo año haciendo llegar la prueba a sus hogares a 28.000 mujeres y hombres, de los que casi 16.000 serán de los municipios vizcainos de Mungia, Erandio y Leioa, algo más de 8.000 de los guipuzcoanos de Pasajes San Pedro y Zarautz y aproximadamente 4.000 de la unidad de atención primaria de Zaramaga de Vitoria-Gasteiz, en Araba.
La iniciativa se irá extendiendo al resto de comarcas hasta cubrir toda la comunidad en 2010, cuando se prevén hacer 250.000 pruebas anuales. Las pruebas se realizarán cada dos años y consistirán en la recogida, con el kit suministrado por la coordinación del programa, en una lámina de una cantidad muy pequeña de materia fecal inmediatamente después de ir al baño.
entrega de kits Esta operación se repetirá tres veces consecutivas y después se entregará los kits en las urnas que habrá en los centros de salud, desde donde se enviarán al laboratorio para su análisis. "Para que el programa sea efectivo la prueba ha de ser sencilla", reconoció el consejero de Sanidad. En caso de que el test dé positivo, al paciente se le realizará en el hospital de referencia una colonoscopia con sedación. El programa, tal y como explicó Inclán, "pivotará sobre un centro coordinador, la atención primaria y la atención hospitalaria"
En el 80% de los casos este cáncer se origina en un pólipo intestinal que sufre una transformación maligna tras un periodo prolongado de hasta 10 años. Para cuando produce síntomas evidentes ya se encuentra en una etapa avanzada.
La edad es uno de los factores de riesgo principales: a partir de los 50 años, cada década duplica su incidencia y la mayoría de los casos (70%) son esporádicos, es decir, no tienen antecedentes familiares
A su vez, la supervivencia a los cinco años mejora enormemente cuanto antes se diagnostique. Sólo es de un 15% cuando se realiza en un estadio avanzado de la enfermedad. En las fases iniciales, cuando aún no ha pasado a la sangre ni a los órganos linfáticos, la supervivencia alcanza al 75-90% de las personas, pudiendo vivir con una excelente calidad de vida.
En las fases avanzadas sin embargo, la supervivencia al de cinco años apenas alcanza el 10%. "Se trata de un proceso de evolución lenta, que no da síntomas evidentes hasta cuando ya ha avanzado mucho, que tiene una relación muy directa con la edad y cuyo pronóstico mejora mucho con un diagnóstico precoz",
Inclán insistió en la necesidad de llevar una vida saludable y someterse a las diagnósticos precoces para detectar los casos en las fases iniciales.
El kit se recogerá en los ambulatorios
En atención primaria, se recogerán las muestras en urnas en horario completo de los centros de salud (que se enviarán al laboratorio del hospital de referencia) y los médicos de cabecera informarán de los casos positivos y de su significado, entregarán al paciente el consentimiento informado para la colonoscopia y el material para la preparación de la misma. El hospital se encargará del procesamiento de las muestras, de la realización de las colonoscopias en el plazo establecido y del establecimiento del tratamiento en cada caso, remitiendo la información a la coordinación del programa. Cuando se concluya el plan en el año 2010 habrán podido participar en el mismo 496.179 personas, de entre los 50 a los 69 años, de las que se calcula 13.500 darán un resultado positivo en el test de sangre oculta en heces, lo que conllevará la realización de unas 11.500 colonoscopias para confirmación de diagnóstico y una detección de 2.400 personas con cánceres y lesiones precancerosas en cada vuelta completa del programa, que, como apuntó el consejero de Sanidad, Gabriel Inclán, se completa cada dos años" >N.L. |