Inmerso en el reto de debatir cómo la comunidad educativa debe afrontar el desarrollo de competencias sociales y no sólo de competencias académicas, Mugertza saca también tiempo para hablar del tema lingüístico, una cuestión que agita siempre las conciencias del sistema educativo vasco bilbao. Durante tres días, doscientas personas debaten en Bilbao las experiencias de centros educativos y de formación del profesorado para el desarrollo de las competencias educativas básicas, un tema candente que transformará el sistema educativo, dando un paso de gigante en la enseñanza.
Dicen ustedes que educar en competencias es educar en saber hacer y no sólo en saber. ¿Eso implica cambiar radicalmente el actual modelo educativo?
Es algo novedoso pero relativamente porque los cambios no son tan bruscos. Ya con la Logse se empieza a perfilar este camino pero ahora se concreta más, se definen en nuestros currículums las ocho competencias educativas básicas y ahora se trata de desarrollarlas a través de la actividad escolar, de las materias, pero también de los agentes sociales. Es un cambio fuerte, un cambio de paradigma que va a exigirnos un periodo de adaptación.
Cuando los sucesivos informes PISA hablan de los déficit de nuestros alumnos y de sus malos resultados académicos, ¿eso obedece a qué no se les ha educado en competencias?
PISA precisamente evalúa competencias. Concretamente tres grupos de competencias pero es una evaluación que nos marca por dónde debemos ir. El desarrollo de las competencias tiene que mejorar los resultados porque pretendemos una educación más integral, más global y que responda a las necesidades para la vida.
La vejez de las plantilla del profesorado vasco ¿es un hándicap?
La edad es algo relativo. Tendemos a pensar que les puede faltar ilusión o que quizá les sea más difícil adaptarse a los nuevos tiempos. Pero no tiene por qué ser así. El profesorado con más edad es profesorado más sabio. Si somos capaces de poner en marcha en los centros proyectos compartidos por todos e implicar a todos los sectores de la comunidad, ahí se despierta la ilusión.
¿La aplicación del currículum es decisiva?
Naturalmente es necesario un armazón legal que establezca criterios, que asigne recursos, etc. Lo que pasa es que siendo necesario no es suficiente. Hace falta un impulso mayor, una implicación real, entender y asimilar que estos cambios son importantes.
El implantación del euskera como lengua vehicular ha levantado ampollas. Hay una plataforma de padres levantada en armas. ¿Cómo valora esta polémica?
Me da la impresión que hemos retrocedido en el tiempo, que se está produciendo un debate y una polémica que parecían cosa del pasado. Me parece lamentable que surja una plataforma de este tipo porque me parece ridículo hablar de la desaparición del castellano. Seamos realistas; hoy nadie tiene dificultades para aprender el castellano ni para expresarse en castellano en ningún ámbito. Donde tenemos que poner un esfuerzo extra es en el euskera. Pero los temas lingüísticos son complejos.
El Consejo Asesor del Euskera reclamaba más consenso e instaba a que no se convirtiera en una imposición.
Si hablamos de imposiciones, yo tengo impuesto por la Constitución española que debo hablar castellano. Pero lo mismo que las imposiciones no nos llevan a ninguna parte, un Estado como el vasco tiene la responsabilidad de que sus ciudadanos aprendan las dos lenguas oficiales. El problema es que una lengua se puede aprender pero no vamos a ninguna parte si luego no se utiliza. Porque hay aspectos afectivos, emocionales, ante los que nada pueden hacer los decretos o las leyes. Si queremos que se utilice, la lengua tiene que ser apreciada y esa lealtad hacia la lengua no se consigue a través de los decretos. El euskera tiene que ir ganando terreno poco a poco. No tenemos que tener prisas porque el querer ir rápido nos puede hacer incluso retroceder. ¿Qué pretendemos? ¿Que un país recupere una lengua con una varita mágica? También entiendo que hay gente que no quiera aprender la lengua pero no lo puedo compartir porque si yo voy a cualquier lugar del mundo tengo la obligación de aprender esa lengua.
¿Está usted diciendo que Educación quiere ir demasiado deprisa y que no consigue esa lealtad hacia la lengua?
No estoy haciendo una crítica al Departamento de Educación. Educación ha establecido que el euskera deba ser lengua vehicular y el Consejo Escolar opina igualmente que el euskera debe ser siempre lengua vehicular, lo cual no quiere decir que sea la única. En la educación, el euskera necesita un extra pero ambas lenguas deben tener su presencia. Hasta ese punto, no hay divergencias. Lo que digo es que tal vez hay que replantearse los plazos, los niveles que los alumnos deben adquirir. Lo que quiero decir es que tenemos que lograr grandes consensos y que quizá el nivel B2 es excesivo para lograrlo en sólo diez años.
¿Era necesario este paso para superar los tres modelos lingüísticos?
A veces se ha hecho una valoración negativa de los modelos pero nosotros, en el Consejo, no valoramos esa evolución como negativa. La escuela puede garantizar el conocimiento pero no el uso social de la lengua. Una lengua tiene prestigio cuando se utiliza socialmente. Aunque no hay que olvidar que el sistema educativo son sólo unas pocas teclas de ese piano que es la recuperación de la lengua.
¿Qué opinión le merece la petición de que la red concertada sea financiada al 100% con dinero público?
El Consejo escolar no ha entrado en ese tema y no lo ha debatido.
Pero eso implicaría que asumieran una parte de alumnado inmigrante que ahora no acogen.
Lo que se trata es que tengan los mismos derechos de la pública pero también que respondan a los retos de la sociedad con los mismos deberes.
La clave, personas bien formadas
El lehendakari Ibarretxe defendió ayer, el sistema educativo vasco como "objetivo estratégico" para garantizar el "futuro del país". En la inauguración del XIII Encuentro de Consejos Escolares de las Comunidades Autónomas y del Estado, se mostró convencido de que, tras "los logros de los países existen personas bien formadas" y "todo lo demás son efectos secundarios". A su juicio, no existe país que destaque "en progreso económico y ético con un mal sistema educativo". "Todos los objetivos que se pueden lograr en esta vida están directamente relacionados con el fomento de la capacitación y la educación", manifestó. Ibarretxe elogió la actuación de la UE al acordar un sistema de competencias clave para el aprendizaje a lo largo de la vida, que "será fundamental para preparar a las personas en el espacio de la Unión". Todas las conclusiones y las reflexiones a las que se lleguen en dicho encuentro -donde destaca la intervención de Simone Barthel, presidenta de EUNEC, y Tapio Saavala, responsable de las Competencias Clave en la Comisión Europea- se harán llegar a las administraciones correspondientes. >deia