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Mesa de redacción
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Europa
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Félix Iriarte
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Luego dirán que Europa poco tiene que envidiar a los americanos, por el nivel de vida que disfrutamos o por la estabilidad política. Pero la realidad es bien distinta, o al menos esos mismos americanos lo ven de otro modo. Cuando se confiesan ante su público los europeos no aprecen por casi ningún lado. Ni en las listas de líderes y revolucionarios más impoertantes del año, ni en la de héroes, ni en la de científicos y pensadores ni en la de artitas. Por supuesto los primeros lugares del ranking de dedicado a los constructores y empresarios está repleto de americanos o de ciudadanos que han echado raíces en el país donde todo es posible. La revista TME acaba de publicar, como cada año, la lista de los cien personajes más influyentes del mundo, aunque para ellos el mundo tiene unas dimensiones un poco más reducidas que para los que vivimos fuera de sus fronteras. En cualquier caso, la ausencia de personajes europeos es llamativa. El líder más volorado es el Dalai Lama por delante del presidente ruso Vladimir Putin y de los candidatos demócratas Barack Obama y Hillary Clinton. Me llama mucho la atención que Putin pueda ser un personaje influyente en la sociedad americana y mucho más para el resto del mundo. Me da escalofríos pensar que pueda ser verdad. El héroe se llama Brad Pitt y Angelina Jolie, que comparten premio, y luego el atleta sudafricano que a falta de piernas de verdad se calza dos ortopédicas para batir todos los records: Oscar Pistorius. Y entre los empresarios se lleva la palma la india afincada en EE.UU Indra Nooyi, presidenta de Pepsi, mejor valorada que el ministro de Petróleo de Arabia Saudí, Ali Al Naimi y también por delante de Murdoch. Ahí se acaba el mundo, el de verdad, el que cuenta para ellos.
firiarte@deia.com |
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