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Kobe Bryant festeja una acción en un partido con los Lakers. |
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Bryant ya tiene su primer MVP
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El alero de los Lakers ha recibido el galardón en la temporada en que ha exhibido un talante menos egocéntrico y más solidario.
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Roberto Calvo
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YA está, ya lo tiene. En su duodécima campaña como profesional y cerca de cumplir los 30 años, Kobe Bryant recibió ayer su primer reconocimiento como Jugador Más Valioso (MVP) de la temporada regular de la NBA. La estrella de Los Angeles Lakers sustituye en la distinción al alemán Dirk Nowitzki y se convierte en el cuarto jugador que lo logra con la camiseta amarilla y púrpura de la franquicia angelina. Antes que él, lo fueron Kareem Abdul-Jabbar, Magic Johnson y Shaquille O'Neal. Otras leyendas de los Lakers como Elgin Baylor o Jerry West nunca recibieron el trofeo de MVP.
Bryant superó en la elección a Chris Paul, Kevin Garnett y Lebron James, los cuatro jugadores que recibieron votos como primera opción de los expertos. Sus promedios esta temporada hacen justicia al galardonado: 28,3 puntos, 6,3 rebotes y 5,4 asistencias, además del liderazgo constante del jugador para conducir a su equipo a un récord de 57-25 y el primer puesto en la Conferencia Oeste.
Recibir el MVP ha despertado la vena más altruista y solidaria de Kobe Bryant, acusado durante casi toda su carrera de ser un jugador egocéntrico, prepotente y ligeramente insoportable en el trato diario. "Es un trofeo que nunca hubiese podido ganar por mí mismo. No tengo suficientes gracias para darles a éstos que son mis compañeros y hermanos", afirmó ayer Kobe Bryant, a quien David Stern entregó el trofeo Maurice Podoloff en el partido de la pasada madrugada ante los Utah Jazz en el segundo partido de la eliminatoria de semifinales de Conferencia.
Quien le ha visto y quien le ve al jugador que forzó hace cuatro años la salida de los Lakers de Shaquille O'Neal por incompatibilidad de caracteres con el pívot, o que este pasado verano solicitó ser traspasado al no apreciar en la franquicia los necesarios deseos de mejora para situarla de nuevo entre los aspirantes al anillo. "Lo único que puedo decir es que considero el premio como una bendición y un honor, pero este año también deseo otro trofeo", añadió Bryant en la rueda de prensa oficial. Pero dejó también algún recado: "Ha habido siempre muchas críticas hacia mí. Este premio es especial porque significa que he hecho un buen trabajo para hacer mejores a mis compañeros y poner al equipo en posición de ganar".
Madurez tardía La coincidencia es general entre quienes conocen a fondo la NBA en el sentido de que éste es otro Kobe Bryant, que nada tiene que ver con aquel que durante sus primeros años alimentaba constantes referencias y comparaciones con Michael Jordan. Phil Jackson, que ha entrenado a los dos, cree que el premio es merecido porque "Kobe ha trabajado más que nadie por alcanzar sus metas".
Conviene dar la palabra a Brian Shaw, que fue compañero de Bryant en el equipo que logró tres anillos consecutivos a comienzos de esta década y que ahora figura en el cuerpo técnico de Los Angeles Lakers. "Es mucho mejor compañero, ha madurado, hay que darle crédito y se merece el premio porque trabajó muy duro para conseguirlo", asegura el ex base.
Derek Fisher, compañero entonces y ahora, confirma esta impresión: "Kobe ha demostrado su capacidad de ser grande por sí mismo, pero ahora ha conseguido que jugadores medianos y buenos, parezcan grandes a su lado". Justo lo que fue la mejor virtud de Michael Jordan.
Y si de comparaciones con la ex estrella de los Chicago Bulls se trata, Kobe Bryant parece empeñado con esa cambiada actitud en demostrar que él es capaz de ganar un anillo sin Shaquille O'Neal, cosa que no logró Jordan sin Scottie Pippen. Claro que el alero de los Lakers no es tonto y por eso ha recibido con todos los honores la incorporación a su equipo de Pau Gasol.
Desde la llegada del catalán, Bryant ha mostrado un talante menos áspero y enérgico, sabedor de que los Lakers ya no precisan de constantes exhibiciones individuales suyas como los 81 puntos que anotó ante Toronto hace un par de temporadas. Pero, cuando se le necesita, Kobe Bryant asume el mando y se queda con el balón como en el primer partido ante los Jazz en el que sumó 38 puntos y lanzó 23 tiros libres.
Los Lakers siguen siendo el equipo de Kobe Bryant, pero ya no sólo de Kobe Bryant desde el momento en que han encontrado la manera de compartir el balón, de asociarse. Cuando este nativo de Philadelphia se ha dado cuenta, se ha llevado su primer trofeo de MVP. Ya sólo le quedan cuatro para alcanzar a Michael Jordan. |
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