Iruñea. Cada uno a su modo, pero todos con una misma intención, la de intimar con el Museo Oteiza y la obra del escultor oriotarra que descansa en sus instalaciones. La de ir más allá de la mera reproducción fotográfica y ahondar a través del objetivo en el alma del centro de Alzuza, en los misterios que evocan sus recovecos, sus pasillos, sus figuras, sus luces y sombras... llegar hasta el alma de Jorge Oteiza contenida en uno de esos destellos, o en la oscuridad, en la piedra, el bronce, en el viento que azota la vegetación que rodea el Museo o en un visitante que lo recorre para enriquecerse.
Algo de esta intención late en el libro Entre sombras, editado por la Fundación Museo Jorge Oteiza con motivo del V aniversario del centro artístico, que se conmemora hoy, y en el que participan cinco fotógrafos navarros: Clemente Bernad, Luis Azanza, Koldo Chamorro, Xavier Landa y Carlos Cánovas, este último a su vez comisario del proyecto.
La obra, que se enmarca dentro de las actividades por el V centenario del nacimiento del escultor oriotarra, se presentó ayer en Alzuza con la presencia del nuevo director, Gregorio Díaz Ereño, del consejero de Cultura Juan Ramón Corpas y de cuatro de los fotógrafos participantes -faltaba Koldo Chamorro-, y con la ausencia del alma mater del proyecto, el ex director del museo, Pedro Manterola, al que motivos de salud impidieron asistir a la presentación.
imágenes La publicación contiene -además de textos que firman Manterola y Carlos Cánovas- un total de 60 imágenes que combinan el blanco y negro, predominante, con el color, y que, en conjunto, son una muestra de la rica diversidad que se consigue cuando se aúnan en una misma dirección las obras de cinco profesionales tan diferentes entre sí.
El responsable de la edición del libro, Carlos Cánovas, aseguró ayer que la relación entre la fotografía creativa y los museos es "bastante reciente".
El comisario reconoció que lo que "más satisfacción" le produce de este proyecto es el modo en que los fotógrafos "se han entregado a una idea, a un sentido, lejos de la gratuidad, lejos de lo peregrino". Respecto a la obra que él muestra en la publicación bajo el título Escenificaciones, dijo que "nace de la consideración de que el Museo Oteiza es, en el fondo, y al igual que la mayor parte de los museos, un escenario teatral". |