washington. Las ambiciones presidenciales de Hillary Clinton sufrieron un serio revés tras su corta victoria en Indiana, un Estado en el que necesitaba ganar con cierta holgura para mantener la viabilidad de su campaña. La senadora demócrata superó a su rival Barack Obama por sólo dos puntos, al hacerse con el 51% de los sufragios frente al 49 del senador de Illinois, menos de 22.000 votos que impidieron la derrota de la ex primera dama en Indiana y su obligatoria renuncia a seguir en la lucha por la nominación.
En cualquier caso, tan estrecho margen ha sido interpretado como casi definitivo para Hillary, quien perdió por 14 puntos en Carolina del Norte, un porcentaje superior al que habían adelantado las encuestas. A menos de un mes de que el largo proceso de primarias toque a su fin, voces influyentes como la del The New York Times destacan que a la senadora se le agotan las opciones para hacerse con la candidatura presidencial demócrata. Otros como el director del Centro de Política de la Universidad de Virginia, Larry Sabato, van más allá al señalar que la victoria del martes convierte a Obama en el virtual candidato demócrata para las elecciones del 4 de noviembre.
Indiana era, según la mayoría de expertos, la última oportunidad de Clinton para convencer a la élite del partido de que es ella y no Obama la que tiene más posibilidades de desbancar al candidato republicano John McCain en noviembre. Pero el margen del 2% hará difícil validar ese argumento ante los 800 superdelegados (líderes del partido y funcionarios electos) que probablemente tendrán la última palabra en la reñida pugna demócrata.
Obama dejó claro que la posibilidad de ser el primer presidente negro de EE.UU. está un poco más cercana. "Esta noche estamos a menos de 200 delegados de asegurar la candidatura demócrata a la presidencia", dijo en un mitin electoral, en Carolina del Norte.
Mientras, Hillary insistía en que se tengan en cuenta los votos de Florida y Michigan, estados castigados por adelantar sin permiso la fecha de sus primarias. En ambos ganó Clinton, aunque en Michigan ella fue la única que se presentó y en Florida ninguno de los candidatos hizo campaña. >efe
Las calculadoras ya tienen candidato
Las victorias de Barack Obama en Carolina del Norte y de Hillary Clinton en Indiana ocuparon ayer a los demócratas con las calculadoras para discernir el balance de delegados a la Convención Nacional que designará el candidato presidencial de su partido. Dado que el Partido Demócrata adjudica los delegados en proporción a los votos populares, la ventaja de 14 puntos de Obama en Carolina del Norte fue más productiva que la de apenas 2 puntos para Clinton en Indiana. Para asegurarse la candidatura presidencial en las elecciones de noviembre, los aspirantes demócratas necesitan el respaldo de 2.025 delegados a la Convención Nacional que se celebrará del 25 al 28 de agosto en Denver. En esta situación, la atención se desplaza hacia los 'superdelegados', que no son elegidos por los votantes sino que participan en la Convención en virtud de sus puestos dentro del Partido. Es decir, los políticos profesionales en la maquinaria partidista. Aunque la senadora Clinton ganara el 60% de los delegados electos, esto es unos 130 más, todavía tendría que asegurarse la lealtad de la mayoría de los más de 260 superdelegados no comprometidos. >Agencias