bilbao. El ex director de Egunkaria Martxelo Otamendi y otros seis testigos propuestos por las defensas, entre los que se encontraban los familiares de dos víctimas del GAL, elogiaron ayer en el juicio que se sigue contra Gestoras pro Amnistía "la atención, el apoyo y la solidaridad" que les prestaron los responsables de esta organización, y aseguraron que nunca les dieron instrucciones o directrices para denunciar torturas por parte de las Fuerzas de Seguridad.
En la sexta sesión del macrojuicio contra 27 responsables de la organización ilegalizada, los testigos de las defensas relataron sus respectivos casos de tortura o desaparición de familiares, lo que obligó a que en varias ocasiones la presidenta del tribunal, Teresa Palacios, tuviera que reconvenirles en sus testimonios para que se ajustaran al "objeto del procedimiento", en referencia a la relación que tuvieron con Gestoras pro Amnistía.
Además de Otamendi, también estuvieron Arantza Lasa, Edurne Brouard, Unai Romano, Usoa Esteban y María José Campos. >deia |