bilbao. El análisis de la documentación intervenida a los cinco jóvenes detenidos el martes en Barakaldo ha empezado a dar sus frutos. La Ertzaintza ha encontrado evidencias de que los arrestados habían realizado seguimientos a vehículos de la Policía vasca, según ha sabido DEIA por fuentes de la investigación. Entre el material analizado, los investigadores han hallado material pirotécnico para confeccionar bombas mixtas como la que destruyó la estación de tren de Lutxana y abundante documentación relacionada con la organización juvenil Segi, ilegalizada con la Ley de Partidos.
La Ertzaintza cuenta con evidencias de ADN recogidas en lugares atacados que implicarían a varios de los detenidos en acciones delictivas -ellos lo niegan, según Askatasuna-. También ha encontrado ropa que los sospechosos habrían utilizado en alguna de las acciones violentas que les imputan. Se trataría de alguna prenda "inconfundible" que, además, habría sido perfectamente descrita por las declaraciones de testigos de los ataques.
Los investigadores consideran que el golpe asestado a la kale borroka en Ezkerraldea, en general, y en Barakaldo, en particular, ha sido más que considerable. "Es una operación muy, muy importante", subraya uno de los profesionales que trabaja en el caso, aún abierto. La Policía vasca tenía datos que confirmaban que los detenidos eran personas de mucho peso dentro de la violencia callejera, y las evidencias acumuladas en los registros habrían refrendado esas impresiones que guían la operación.
La Ertzaintza considera a dos de los arrestados, S.J. y G.S., dos auténticos cabecillas de la violencia callejera. "Es gente con mucha experiencia, no se trata de chavalitos de instituto. Además, formaban un grupo perfectamente organizado y con una conexión casi permanente entre ellos", detallaban los expertos policiales consultados por este periódico. La investigación los relaciona con lo que hace unos años se denominaron grupos Y de apoyo a ETA. Las mismas fuentes precisan que en los ficheros policiales consta la participación de alguno de ellos en actos de kale borroka cometidos en 1995. Dicha actividad habría continuado en el tiempo y todos ellos -más otros dos jóvenes que siguen en busca y captura- serían los responsables de los principales ataques cometidos en la zona, como el que destrozó la estación de Cercanías en Lutxana.
carteles con el alcalde Los er-tzainas que trabajan en la investigación también sospechan que los detenidos, al menos estos dos últimos, podrían haber ejercido como coordinadores de Segi en la zona. Se basan en la numerosa documentación relacionada con la organización juvenil que ha sido intervenida en los domicilios e inmuebles registrados. Además de cartelería -en carteles aparecen imágenes del alcalde y de los concejales de Barakaldo-, los detenidos guardaban documentación -"muy ordenada y clasificada", según los medios consultados- de los actividades de Segi, incluidos los últimos topagunes que ha organizado.
Los cinco detenidos, que han pasado las últimas horas en los calabozos de la Ertzaintza -donde se han negado a declarar- serán trasladados hoy a la Audiencia Nacional. |