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El lehendakari Ibarretxe y el presidente español José Luis Rodríguez Zapatero, durante uno de sus encuentros en La Moncloa. Foto: efe |
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Ibarretxe abordará el día 20 con Zapatero su propuesta de acuerdo basada en Loiola
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La proposición recoge los principios que los socialistas estuvieron dispuestos a aceptar durante el proceso de paz.
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A. Artetxe/I. Camaño
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bilbao. Para recoger algunos frutos hay que sacudir el árbol. Y ayer el lehendakari Ibarretxe ejerció de recolector, tomando una vez más la iniciativa en el ofrecimiento de diálogo al presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero. La sacudida tuvo forma de carta, la que envió a Zapatero ayer mismo ratificando su disposición para llegar a un acuerdo y su convencimiento de que alcanzarlo es posible. A esta misiva le adjuntó una propuesta abierta de posible pacto político. Abierta, porque se trata de entablar una negociación, pero con unas bases que el Partido Socialista ya estuvo dispuesto a aceptar durante las conversaciones de Loiola. Una propuesta cimentada también en un compromiso ético contra la violencia y un compromiso democrático en favor de profundizar en la democracia. Y una propuesta sobre la que tendrán opción de debatir en el encuentro que mantendrán el próximo día 20, fecha anunciada ayer por el Gobierno español para la esperada cita. El presidente español recogió así el guante que ayer le lanzó Ibarretxe.
La llamada de Zapatero en la tarde de ayer a Ajuria Enea no habrá cogido por sorpresa al lehendakari. En Lehendakaritza se esperaba ya que se comunicara con Ibarretxe en pocos días, no tanto porque el presidente español hubiera adelantado su intención de que el encuentro se produjera antes del pleno de junio en el Parlamento vasco, sino porque la estrategia de dilación de la reunión no estaba causando el efecto que los socialistas esperaban. Así al menos se interpreta en fuentes cercanas al Gobierno vasco, que no ocultan su convencimiento de que detrás de esta repentina celeridad para abordar un diálogo que lleva pendiente desde octubre del año pasado se esconde también un medido cálculo de la repercusión que un retraso sine die podría tener para las expectativas electorales del PSE.
conocida por el ebb Sea como fuere, la carta remitida ayer por el lehendakari y que llegó a las 8.30 horas a La Moncloa, según fuentes del Ejecutivo español, viene a reiterar la "oferta sincera de apertura oficial de negociación para lograr un nuevo pacto político para la convivencia". La misma oferta que el 16 de octubre Ibarretxe llevó ante el presidente español, quien le habría pedido también tiempo hasta después de las elecciones generales. Así se lo recuerda, en un tono cordial y cercano, Ibarretxe a Zapatero. "Ha pasado el tiempo desde entonces -desde su encuentro en octubre- y también desde el 9 de marzo sin que, a pesar de que conoces que mi agenda está permanentemente abierta, se haya concretado ningún encuentro entre nosotros", dice la misiva, a cuyo contenido ha tenido acceso este periódico. A renglón seguido, el lehendakari muestra su convencimiento de que el acuerdo es posible: "Y no me resigno a que nuestra falta de encuentros aborte la posibilidad de plantear caminos de solución".
Llegado a ese punto, indica que le remite adjunta a la carta una propuesta abierta de pacto político "que me habría gustado haberte podido presentar personalmente" y de la que el Consejo de Gobierno del Ejecutivo vasco tiene conocimiento. También el Euzkadi Buru Batzar del PNV conocía el contenido de la misiva enviada ayer y de la propuesta adjunta a la misma, que el lehendakari leyó y explicó el pasado lunes durante la reunión semanal del máximo órgano ejecutivo de la formación jeltzale.
El objetivo de Ibarretxe al plantear una proposición inicial es el de conseguir que el encuentro que mantendrán el día 20, a poco más de un mes de la celebración del pleno en el Parlamento vasco en el que estaba previsto que se trasladara el principio de acuerdo para su ratificación pueda ser algo más que una mera reunión sin contenido. Se trata de aprovechar el tiempo que pase con Zapatero, de evitar que se trate sólo de un intercambio de impresiones.
la base, en loiola En cualquier caso, el lehendakari mantiene abierta su propuesta a las aportaciones que pueda realizar el presidente español. No quiere tensar la cuerda, sino emprender un proceso de diálogo sincero. Por eso, los planteamientos de ese texto base remitido ayer a La Moncloa recogen aspectos que los socialistas ya han estado dispuestos a aceptar recientemente y que se cimentan en un doble compromiso: contra la violencia y a favor de la profundización democrática.
Esos planteamientos coinciden en lo fundamental con los recogidos en los Papeles de Loiola, el principio de acuerdo alcanzado entre el Partido Socialista, Batasuna y el PNV en la mesa de negociación política abierta durante el último proceso de paz. En este sentido, la propuesta del lehendakari remitida ayer al jefe del Ejecutivo español no difiere sustancialmente de lo que estuvieron a punto de suscribir definitivamente esas tres formaciones.
En el documento elaborado por los representantes socialistas, jeltzales y de la izquierda abertzale todos ellos se comprometían a reconocer "la identidad nacional del Pueblo vasco", recogiendo así el "sentimiento de pertenencia a una nación ampliamente compartido en la sociedad vasca". Además, se establecía el compromiso de "defender que las decisiones que sobre su futuro político adopte libre y democráticamente la ciudadanía vasca serán respetadas por las instituciones del Estado", algo que persigue, precisamente la iniciativa política presentada por el lehendakari ante el Parlamento vasco el pasado 28 de septiembre y, por extensión, la búsqueda de un acuerdo inicial con el presidente español.
Los Papeles de Loiola establecían también la posibilidad de modificar el modelo institucional actual -preveía crear un Órgano Institucional Común para la CAV y Nafarroa- e incorporar los acuerdos alcanzados al marco jurídico, desarrollarlos y someterlos luego al refrendo de la sociedad. "En última instancia, tras los procesos de negociación, pacto y tramitación en las instituciones competentes, los acuerdos serán sometidos a la decisión de la ciudadanía a través de referéndum", se comprometían en ese principio de acuerdo las fuerzas que lo elaboraron.
A las puertas del noveno encuentro
El que se celebrará el próximo día 20 será el noveno encuentro que mantienen el lehendakari Ibarretxe y el presidente español José Luis Rodríguez Zapatero desde que este último llegara por primera vez a La Moncloa. La mayoría de estos encuentros han girado en torno al último alto el fuego declarado por ETA y el futuro político del País Vasco, si bien los dos máximos representantes institucionales vasco y español han abordado también otras cuestiones vinculadas al autogobierno, como el Cupo. Y aunque la frecuencia de las visitas que el lehendakari ha cursado a La Moncloa desde 2004 ha sido notablemente superior a las que realizó durante los mandatos de José María Aznar -en los tres últimos años de la segunda legislatura del presidente 'popular', Ibarretxe no pisó el palacio presidencial español por las malas relaciones entre ambos Ejecutivos-, lo cierto es que los resultados de estos encuentros no han sido satisfactorios para Euskadi. De hecho, la segunda de las reuniones entre el lehendakari y Zapatero sirvió para que el presidente español le adelantara el 'portazo' del Congreso a la Propuesta de Nuevo Estatuto. >A.A. |
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