MADRID. El presidente del Banco Santander, Emilio Botín, aseguró ayer que desconocía la operación de compra por parte de su filial Banesto en 1999 del 45,3% del capital de Aguas de Fuensanta, propiedad de la familia Rato, y sostuvo que su relación con Rodrigo Rato era meramente institucional.
Botín, que declaró en el juzgado 47 de Madrid, entre otros, por los delitos de administración desleal, apropiación indebida y cohecho, sostuvo ante el juez José Sierra que la responsabilidad de esa operación correspondió a su filial Banesto.
Su hermano, Jaime Botín, apuntó al entonces máximo directivo de Banesto, Alfredo Sáenz, como responsable de la compra de Fuensanta, que también dijo desconocer.
Botín compareció ante el juez titular José Sierra durante 50 minutos y al salir de la vista se mostró sonriente, declinando hacer comentarios a la prensa. "Sin comentarios", se limitó a señalar el presidente del Santander a su salida, escoltado por cuatro agentes de seguridad.
Por su parte, el que fuera presidente de Banesto entre los años 1993 y 2002, Alfredo Sáenz, no acudió a declarar, a pesar de estar también citado como imputado.
El abogado de la acusación particular, Antonio Panea, comentó a su llegada al juzgado que solicitará al juez que vuelva a citar a Sáenz para declarar.
Fuentes cercanas a la defensa explicaron a Europa Press que este procedimiento proviene del "equipo habitual" del ya fallecido ex consejero de Banesto Rafael Pérez Escolar, que ha planteado una treintena de procedimientos judiciales contra Emilio Botín "sin haber ganado ninguno".
Además, las mismas fuentes cercanas a Botín recordaron que los créditos fueron concedidos cuando Mario Conde estaba al frente de Banesto e indicaron que la compra del 45,3% de Aguas de Fuensanta fue "una manera de liquidar el crédito". >Agencias |