bilbao. La Federación Vizcaina de Empresas del Metal (FVEM) advirtió ayer de que el sector ya ha comenzado a sentir los efectos de la crisis. "La anunciada desaceleración es ya una realidad", proclamó ayer su presidente, Ignacio Sáenz de Gorbea, durante una rueda de prensa previa a la asamblea anual de la agrupación. El impacto del deterioro económico de los mercados internacionales arrojó datos inquietantes durante el primer trimestre, en el que el índice compuesto que mide la salud del sector retrocedió un 4,4% con respecto al invierno pasado.
Aunque el descenso que refleja este indicador está amplificado por el hecho de que la Semana Santa cayera este año en marzo, sí sirve para marcar una tendencia que, según la patronal, tendrá tarde o temprano un efecto "obvio" en el empleo. La metalurgia es tradicionalmente uno de los motores más fiables de la actividad en Bizkaia, pero su estrecha relación con la construcción en calidad de proveedor le está pasando factura.
Este pasado verano alcanzó una de sus máximas cotas de empleo en los últimos tiempos, con 70.000 trabajadores. Según los responsables de la federación, a partir de octubre la entrada de pedidos ha sufrido un enfriamiento paulatino y, con él, las plantillas laborales se han contraído hasta los 65.000 efectivos. Aunque es una cota superior a la del año 2006, una proyección lógica puede deparar la destrucción de varios miles de empleos a final de año. Sáenz de Gorbea no quiso, en cambio, concretar un pronóstico, ya que resultaría "aventurado".
La federación agrupa 1.060 empresas que dan empleo a 40.000 trabajadores y que el pasado año facturaron 7.700 millones de euros, "ligeramente superior" a la de 2006. De este montante, un 6% corresponde al mercado español y un 40% a exportaciones.
En los 12 últimos meses, el metal vizcaino ha progresado un 2,5%. Teniendo en cuenta que el crecimiento fue del 5,6% a finales de 2007, la conclusión que extrajo Jaime Fernández, gerente de la FVEM, es que la desaceleración "se ha comido la mitad del impulso en pocos meses".
A esta difícil coyuntura se unen otra serie de factores que fueron detallados por los dirigentes empresariales. Entre ellos, la imparable escalada de las materias primas. La chatarra, el alimento más básico para los hornos de fundición y las acerías, se ha encarecido un 42% en sólo tres meses, aseguraron. Sáenz de Gorbea cree que es necesario adoptar algunas medidas a nivel europeo ante el alza de los precios, en la que, a su juicio, también existe un factor "especulativo".
el flanco laboral Tanto Sáenz de Gorbea como Fernández señalaron que la falta de un convenio colectivo provincial desde 2004 es el mayor "fracaso moral" colectivo del sector. La FVEM atribuye el bloqueo a "la falta de voluntad de los sindicatos mayoritarios", que ni siquiera han respondido a la última propuesta remitida "que incluía novedades y mejoras significativas".
El gerente de la federación apeló a la "sensatez" de los sindicatos para que acepten la oferta de la organización. Según dijo, su contenido es "equiparable" a los convenios suscritos el año pasado en Gipuzkoa y Araba, por lo que aseguró "no entender" que el desacuerdo siga instalado en la mesa negociadora. "Nos los están poniendo muy difícil", resumió.
A pesar de que ambas partes se vieron un par de veces a principios de año, en la actualidad no hay un calendario de reuniones. CC.OO. se levantó de la mesa y no hay expectativas de que vuelvan a entablar conversaciones a corto plazo.
Al mismo tiempo, los dirigentes de la FVEM reclamaron una reforma laboral que otorgue a las empresas mayores cotas de flexibilidad en la contratación, así como una fiscalidad reducida para fomentar la inversión.
Como novedad, Sáenz de Gorbea anunció la puesta en marcha de un departamento de innovación para apostar "con decisión" por el I+D+i.
El sector aboga por el desarrollo de la energía nuclear
El sector metalúrgico vizcaino advirtió ayer de que las "limitaciones" del sector energético español están frenando el crecimiento del sector. La solución pasa, entre otras medidas, por volver a apostar por el desarrollo de las centrales nucleares. "La industria no tiene toda la energía que queremos y hay empresas vizcainas, en la zona de Elorrio, por ejemplo, que no pueden expandirse porque no tienen toda la energía que necesitan", denunció el líder de la FVEM. A su juicio, en este terreno hace falta "una labor de Estado" y buscar alternativas que garanticen un suministro "de base" que permita crecer a la industria. "Y la única solución que nos queda a día de hoy es la energía nuclear", remachó. A su juicio, las energías renovables, como la eólica y la solar, deben cumplir un papel de complemento porque su explotación está subordinada a las condiciones meteorológicas. Por otro lado, el empresario metalúrgico se quejó de los "límites absurdos" a los que está llegando la legislación medioambiental. Aseguró que las Administraciones vascas fijan límites por encima del marco europeo, lo que frena la inversión. >i.c. |