Viena. Elisabeth, víctima de la relación incestuosa con su padre, Josef Fritzl, y su familia se presentarán ante la opinión pública en el momento oportuno de una forma que se dará a conocer, anunció en el día de ayer su nueva abogada, Eva Plaz, a la agencia Apa.
La letrada, que colabora con otro abogado para defender los intereses de Elisabeth y seis de los siete hijos que tuvo con Josef Friztl durante el cautiverio de 24 años en un zulo en Amstetten, dijo que se reunió ayer con esta familia.
Plaz también precisó que no piensa dar más entrevistas hasta que todo haya sido tratado con Elisabeth, con sus hijos y con su propia madre, con la que está ahora, tras precisar que estos quieren tener un segundo abogado.
Cabe significar que los siete miembros de la familia Fritzl viven desde finales del pasado mes de abril en una dependencia de la clínica psiquiátrica Amstetten-Mauer, a poca distancia de la localidad de Amstetten, donde el padre retuvo en condiciones infrahumanas a su hija casi un cuarto de siglo en el sótano de su casa.
En ese zulo nacieron también los siete hijos de esa relación incestuosa, de los que uno falleció después del parto.
Presión de la prensa Tras revelarse el caso el 27 de abril, numerosos reporteros gráficos se han apostado en las inmediaciones de la clínica para tratar de captar instantáneas de esta familia.
Hace tan sólo unos días, los guardas de seguridad, que el centro sanitario ha tenido que contratar para evitar la entrada de intrusos, descubrió a un fotógrafo disfrazado de policía que intentaba entrar en el recinto.
Desde que los investigadores que llevan el caso informaron del secuestro, de las torturas y del incesto, decenas de medios austriacos y extranjeros han tomado literalmente la localidad de Amstetten, una ciudad de 23.000 habitantes a 130 kilómetros de Viena, que se ha convertido en epicentro de uno de los episodios más siniestros de la historia en Austria. >Efe |