bilbao. En una reunión celebrada en el mediodía de ayer entre responsables del Departamento de Educación y el padre de Jon Domínguez, un niño de 10 años aquejado de parálisis cerebral, las dos partes llegaron a un acuerdo para que el chaval pueda seguir su escolarización en el centro público de Barandiaran, en Etxebarri. En un principio, Educación no había admitido a Jon como alumno por el elevado coste de las obras, ofreciendo la posibilidad de sufragar un taxi durante tres años para que el niño terminara la educación primaria en el colegio Gaztelu de Basauri, donde estudia actualmente.
Pero esta decisión no satisfizo a los padres, que van a mudarse a Etxebarri porque empujar la silla de ruedas de Jon, que ya pesa 42 kilos, por las empinadas cuestas del barrio de Basozelai de Basauri resulta complicado. Ambas partes llegaron a un acuerdo de mínimos en una reunión mantenida entre dos responsables y un técnico de Educación, la directora de la escuela y el padre del futuro alumno. El padre, Santiago Domínguez, se mostró muy contento con esta decisión: "Ahora me quedo tranquilo, ha sido un final feliz".
El departamento se ha comprometido a instalar dos barras en un baño para que Jon pueda asirse cuando se siente y una oruga salvaescaleras para subir al primer piso del centro, donde cursará las clases de informática. Tanto el comedor como el patio no tienen problemas de acceso y sólo habrá que rebajar un peldaño de una de las aulas.
Según explicaron fuentes de Educación, "se hará todo lo posible para reubicar los espacios del centro con el fin de garantizar la mayor movilidad de Jon". Desde el departamento, que debe garantizar el 100% de los derechos de los alumnos, han valorado que en este caso debe primar que Jon vaya a la escuela de su futuro municipio sobre las facilidades que le ofrece la escuela Gaztelu de Basauri, adaptada a discapacitados, ya que así lo desean tanto el niño como sus padres. Su objetivo es que el niño pueda jugar y hacer amigos en el municipio donde va a residir.
La directora del centro siempre se ha mostrado favorable a acoger a Jon desde que en noviembre del pasado año los padres le informaron de que tenían intención de matricularlo en Barandiaran.
Jon sufre una parálisis cerebral derivada de una mala cesárea que le dejó sin oxígeno durante unos segundos del parto. Como secuelas le han quedado los pies equinos (puede andar aunque con dificultad, por eso normalmente se mueve en silla de ruedas), la mano izquierda torcida y un ligero menoscabo cognitivo, que no le impide aprender como cualquier otro niño de su edad aunque con un poquito más de esfuerzo.
Jon deseaba el cambio de colegio tanto como sus padres. "Incluso había redactado un escrito de protesta", explica su padre. A las seis de la tarde de ayer tenía entrenamiento de baloncesto con otros niños que también van en silla de ruedas. Al acabar recibiría la "buena noticia", añadió el padre. Tanto los docentes de Gaztelu como los de Barandiaran se solidarizaron con esta familia y desde Basauri incluso remitieron un escrito escritos a Educación. La familia Domínguez se mudará en agosto al nuevo piso de Etxebarri, que no tiene ni un peldaño de más y las puertas de la casa son anchas. Todo ello, unido a que el municipio es llano y está conectado con el metro, facilitarán a Jon a que en un futuro no muy lejano, cuando empiece la adolescencia, pueda desenvolverse de forma autónoma a pesar de su discapacidad. |