Unai Basurko emprende el domingo una nueva aventura. La regata Artemis Transat, un ‘sprint’ transoceánico de 3.000 millas en solitario. Una travesía de lo más comprometida debido a sus adversidades. Acude para preparar la Vendée Globe, vuelta al mundo sin escalas ni compañía BILBAO. “Compartimos piso todo el equipo”, se jacta el portugalujo, “es algo poco común”, precisa desde Plymouth, lugar en el que partirá hacia Boston, meta de laArtemis.Un síntoma de que el proyecto Pakea- Bizkaia 2009 goza de “buena salud”, tanto en lo deportivo, con un renovado Open 60 IMOCA; como en lo humano, gracias a lamayor infraestructura. Pilares básicos paraunprovechoso funcionamiento cuando se trata de “ambiciosos objetivos”.
¿Qué tal las primeras millas con el nuevo Pakea-Bizkaia?
Estamos satisfechos. Es la época de probar muchas cosas nuevas, de experimentar nuevas sensaciones. El viaje de Bilbao hasta Plymouth nos ha traídomuybuenos recuerdos, vemos que las cosas van funcionando y todo es positivo de momento. Esta etapa de innovar y probar es difícil pero estamos contentos y ha ido bien.Vinimos bastante rápido, a unos 25 nudos, y esta travesía nos ha servido para aprender un poco más.
¿Cómo valora las mejoras?
Ha habido cosas claras que me han gustado mucho como es el sistema de timones y de gobierno, la electrónica. También hemos mejorado las telecomunicaciones, para tener que pasarmenostiempo delante del ordenador. Espero no arrepentirmede lo que estoy diciendo, por ahora todas las innovacionesmehan traído buenas sensaciones. Las nuevas velas también me han dejado satisfecho, como todo el conjunto en general, estoy bastante ilusionado.Pero siempre hay que mantenerse prudente porque hasta que no estemos unos días en la mar, no sabremos como funcionará todo.
Suele hablar de incremento en rapidez, seguridad y comodidad. ¿Cómo
Se logra sumandomuchas pequeñas cosas. La velocidad de estos barcos requieremuchos años de desarrollo, tecnología y, por supuesto, presupuesto. Es poco a poco, ya que son numerosos detalles.No hay grandes secretos, en el sentido de que si tocas algo irásmuchomásrápido, sino que es la suma de muchas pequeñas cosas. Esa rapidez sería absurdo alcanzarla si no es con seguridad. Entonces siempre que suba la velocidad intentamos seguir siendo igual de seguros, no hay que olvidar que para quedar bien o mal en una regata oceánica, primero hay que llegar. El que rompe se queda fuera.
¿Cuál es su objetivo en la Artemis Transat?
La mayoría estamos comenzando la temporada, porque para muchos de los que estamos aquí nuestro objetiLa mayoría estamos comenzando la temporada, porque para muchos de los que estamos aquí nuestro objetivo principal es la Vendée Globe. Es una regata muy dura y relevante. Intentaré navegar lo más rápido posible, pero lo importante por ahora es ver que todo funciona, ir cogiendo experiencia con las nuevas tecnologías instaladas y mirar los errores, que seguro que los tenemos, para mejorarlos durante los cuatro meses previos a la vuelta al mundo.
Pero imagino que desearía poder destacar.
Sí. Siempre es difícil porque estás peleando contra los mejores patrones del mundo, con gente que acumula quince o veinte años más de experiencia que yo, con presupuestos que multiplican con creces el nuestro, aunque estoy contento con el que tenemos, pero bueno, son proyectos de muchos años y muy ambiciosos. Se trata de ir aprendiendo de todos ellos. Hay que ir intentando limar diferencias con respecto a otros proyectos. Aunque estar aquí creo que es ya todo un éxito, porque hay que saltar muchas vallas.
Se dice que es una de las regatas más duras y en la pasada edición se registraron vientos de 45 nudos. ¿Es para tanto?
Sí, sin duda. El Atlántico Norte siempre es complicado, en cualquier época del año.Enmayo es difícil porque las borrascas y las corrientes son contrarias, digamos que todo viene de América hasta Europa, y nosotros vamos al revés. Además, navegaremos por latitudes muy altas, con lo que habrá mares enormes, mucho tráfico de mercantes, pesqueros, nieblas, trozos de hielo... La regata parece breve, 3.000 millas, pero son muchas para cualquier navegante. Después de una vuelta almundopuede parecer corta, pero créeme, no lo es.Comodice el dicho de la Artemis: ‘Un hombre, un barco y el océano’.
3.000 millas y no 30.000, como en la Velux 5 Oceans en la que concursó, ¿puede establecer comparación?
El ritmo. Va a ser muy alto. Basta que sean 3.000 millas yno 30.000 para que la gente vaya a tope. Va a ser un sprint. Eric Tabarly solía decir que una regata oceánica es una maratón en la que varias veces al día tienes que esprintar, y creo que será así. Son dos semanas de navegación, si todo va bien, y la gente va a ir al máximo. Esos ritmos son difíciles de llevar
¿Cuál será el principal riesgo?
Los vientos contrarios. Estos barcos no están pensados para ir contra vientos contrarios. Están diseñados para ir con viento a favor.Aquí serán condiciones con vientos y olas de proa, y tanto la embarcación como el patrón sufren mucho. Elmaterial lo nota y tendremos que ver hasta dónde estamos preparados todos.
¿Qué dice de sus rivales?
Están todos los que van a estar en la Vendée, e incluso están los tres últimos ganadores de la misma. Entre todos hay más de 250 atlánticos cruzados. La calidad de los patrones que hay aquí es interesante, haymuchas leyendas vivas de la vela.
Siempre hace referencia a otros proyectos, como los de Francia o Inglaterra, y su alto presupuesto. ¿Dónde está ahora mismo el proyecto Pakea-Bizkaia 2009?
Goza de muy buena salud. Tenemos un apoyo incondicional de la Diputación Foral de Bizkaia, un gran equipo y un gran barco. Seguimos evolucionando, aprendiendo, y a la vez que aprendemos, y creo que ilusionamos a la gente en sus casas, también paseamos el nombre de Bizkaia por todo elmundo.Es importante dar una imagen positiva de nuestro país. Quiero decir que miramos al futuro, pero al futuro cercano, porque ahora lo que nos preocupa es presentarnos al día de la salida con todo listo para llegar a Boston. Con objetivos tan ambiciosos y grandes como los nuestros es importante ir paso a paso. Seguimos con la puerta abierta a completar el presupuesto con otros patrocinadores, pero tenemos la tranquilidad de que la Diputación seguirá trabajando.
¿Se están cumpliendo los plazos para acudir preparado a laVendée Globe?
Sí. Enesto de los barcos siempre hay algo de tiempo que no está en tus manos, porque a la hora de preparar un barco dependes de 200 personas de todo el mundo y siempre hay problemas técnicos que van surgiendo. Adía de hoyhemossolucionado todo lo que se nos ha venido encima, que no ha sido poco.
¿Qué trabajo resta por hacer hasta el 9 de noviembre, fecha en que comenzará la vuelta al mundo?
Estamos preparando las videoconferencias dentro del barco, chequeando todo y dando los últimos retoques en losmateriales. Se trata de revisar todo una y otra vez.Nohay nada que nos preocupe a día de hoy, pero unas diez horas al día el equipo está en el barco, y yo otras cinco. Todos andamos igual porque siempre hay cositas que hacer hasta el último día.
24.000millas en solitario y sin escalas, casi nada.
–Risas– Otra historia buena, pero ¡uff !, ahora ni la miro, sólo de reojo. Lo veo comounobjetivo, una ilusión, pero ahora tenemos que seguir trabajando, seguir navegando y aprendiendo. Me centro en el día a día porque en esto no valen previsiones a meses vista. Por delante hay un Atlántico Norte que hay que navegarlo, y volver a casa. Vamos poco a poco, aunque la Vendée me sirve de aliciente, es todo un sueño.
¿Siente ya la tensión?
Hombre, todavía lo veo como algo positivo y espero seguir viéndolo así. Cuando pienso tranquilo en ello lo contemplo con ilusión, y creo que es la única forma de enfrentarte a un reto así. Si ya empiezas a dudar o a tener miedos, es mejor no ir.