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Hillary Clinton firma autógrafos a sus seguidores durante uno de los tres actos electorales en los que intervino ayer. Foto: efe |
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Clinton se empecina en no reconocer la derrota que asumen sus colaboradores
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La senadora de Nueva York continuaba ayer dando mítines pese a que algunos de los suyos le han dicho que "se acabó".
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Macarena Vidal
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washington. La aspirante a la candidatura demócrata a la presidencia de EE.UU. Hillary Clinton participó ayer en mítines por todo el país en una demostración de que no piensa abandonar, pese a la ventaja que le lleva su rival, Barack Obama. Lo hace en contra de todo y de todos. A Clinton no sólo le dan la espalda las matemáticas sino también su cuenta corriente e incluso quienes la apoyan. David Gergen, que fue asesor de Bill Clinton en la Casa Blanca señalaba que "creo que la gente de Hillary Clinton sabe que este juego ya casi se acabó". Y hasta George Stephenopoulos, ex director de comunicaciones presidencial de su marido, que apoya a Hillary esta campaña, ha tenido que decir que "ya se acabó esta lucha por la nominación".
Sin escuchar a nadie, Clinton comenzó la jornada con un mitin en Charleston para continuar con otro en Dakota del Sur, en el centro del país, y concluir la jornada con un acto electoral en Central Point en la costa oeste.
Del otro lado, tras su triunfo en Carolina del Norte y su ajustada derrota en Indiana el martes, Obama dedicó la jornada a reunirse en Washington con legisladores demócratas, parte de los "súper delegados" -funcionarios y notables del partido- que tendrán la última palabra a la hora de decidir quién es el candidato de la formación.
Las actividades de cada aspirante pueden resultar hasta cierto punto alegóricas. Obama, con la candidatura ya prácticamente asegurada a juicio de todos los analistas, puede sentarse cómodamente a esperar. Clinton, en cambio, debe hacer denodados esfuerzos para mantener sus opciones. En el seno del Partido Demócrata ya han comenzado a surgir los llamamientos para que la senadora se retire y deje el campo libre a Obama.
De las seis primarias que quedan por disputar, las encuestas favorecen a la ex primera dama en tres -Virginia Occidental, Kentucky y Puerto Rico- y al senador por Illinois en las otras tres: Oregon, Montana y Dakota del Sur.
Entre los seis estados suman 217 delegados, que dadas las complicadas reglas de reparto proporcional de los demócratas es imposible que sirvan para inclinar la situación de modo decisivo de un lado o de otro.
Desde el martes, al menos cuatro superdelegados han expresado su apoyo a Obama, uno de ellos apoyaba a Clinton, y ayer lo hacía otro más. Clinton ha sumado dos.
el final, El día 20 Según RealClearPolitics.com el senador por Illinois tiene previsto anunciar su triunfo el próximo día 20, tras los comicios en Oregon y Kentucky, con el argumento de que tras esas consultas será definitivamente el aspirante con mayor número de delegados y de votos.
La senadora insiste en la necesidad de incluir en las cuentas a los delegados de Florida y Michigan, cuyas primarias fueron anuladas por el partido por haberse celebrado antes de lo permitido y en las que ella resultó triunfadora. Pero aunque se incluyeran estos delegados, las matemáticas indican que seguiría ganando Obama.
Los medios no le dan opciones
Tres de los más importantes diarios de Estados Unidos dieron ayer por finalizada la carrera presidencial demócrata en favor de Barack Obama, y aseguran que Hillary Clinton debe abandonar. 'Los Angeles Times', 'The Washington Post' y 'The Dallas Morning News' consideraron en sus editoriales que Clinton ya no tiene ninguna opción para ser la candidata del partido para suceder a George W. Bush en las elecciones del 4 de noviembre. El más contundente es 'Los Angeles Times'. "Hizo una buena campaña, pero perdió", sentencia en un editorial. 'The Washington Post' afirma en otro editorial que "Clinton no tiene un camino posible hacia la victoria", y se centra ya en cómo Obama debe reenfocar su mensaje pensando en la campaña electoral hacia noviembre frente al candidato republicano, John McCain. También en un editorial, 'The Dallas Morning News' asegura que "los números no cuadran para Clinton". "Si Clinton no detiene su campaña, los líderes del partido deberían. Los líderes demócratas podrían salvar al partido de sí mismo suspendiendo las contribuciones a Clinton y llamando a los superdelegados a manifestar su voto", asegura. >dpa |
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