beirut. Los combates que estallaron ayer entre partidarios del Gobierno, principalmente suníes, y de la oposición del Líbano, los chiitas de Hizbulá, se extendieron a varios barrios de Beirut y a algunas zonas del este del país, informaron fuentes policiales.
Los enfrentamientos, que se iniciaron en la céntrica zona de Corniche Masra, se trasladaron también a los barrios de Ras El Nabah, Beshara Al Juri y Barbur, así como al valle de la Bekaa en el este del Líbano. En el valle de la Bekaa, feudo de la milicia chií Hizbulá, que lidera la oposición, al menos siete personas han resultado muertas en los combates en Beirut.
Según los medios libaneses, en Ras El Nabah, seguidores de Hizbulá intentaron tomar dos sedes del partido Corriente de Futuro, encabezado por Saad Hariri, líder de la mayoría gubernamental.
Además, informaron de que se habían producido varias explosiones causadas por proyectiles de mortero en distintas zonas de la capital y conformaron la existencia de francotiradores apostados en algunos edificios. Corniche el Masra, donde se iniciaron los combates, fue tomada por grupos de individuos armados, mientras los civiles se retiraron a sus casas.
hariri Por su parte, el líder de la mayoría parlamentaria libanesa, Saad Hariri, instó ayer al dirigente chií Hasan Nasralá a retirar a sus milicianos de las calles de Beirut, así como los obstáculos de la carretera que conduce al aeropuerto, bloqueado desde ayer. En unas declaraciones retransmitidas por televisión, Hariri -de confesión suní- también hizo un llamamiento al líder del grupo chií Hizbulá a "elegir de inmediato a Michel Sleiman (jefe de las Fuerzas Armadas) como presidente de consenso" del país y sentarse en la mesa de negociaciones. El líder de la mayoría, que en ningún momento empleó un tono amenazante, respondía a unas declaraciones de Nasralá en las que acusó al Ejecutivo de haber declarado la guerra a su grupo, y tras las cuales se produjeron unos enfrentamientos armados en el barrio beirutí de Corniche al Masra que se han extendido a otras zonas de la capital y el este del país. Al hacer referencia a estos combates, Hariri afirmó que "lo que ocurre en las calles de Beirut es una "fitna" (conflicto confesional)" y acusó al dirigente de Hizbulá, Hasan Nasralá de haberla provocado. Hariri declaró que Beirut era una ciudad cercada y que "su corazón, sus calles y su aeropuerto están cercados". Asimismo, solicitó a la oposición que permitiera al Ejército hacerse cargo de la seguridad del país.
El dirigente de la conocida plataforma del 14 de marzo, que se dirigió en todo momento a Nasralá de manera personal, también acusó al clérigo chií de usar "el lenguaje de las armas y de la venganza".
El Ejército advierte del peligro de división
Mientras la tensión y la violencia van en continuo aumento en el Líbano, el Ejército alertó ayer ante una posible división en sus tropas si sigue la crisis. Miembros de la oposición chií, encabezada por Hizbulá, bloquearon hoy, al igual que ayer, varios barrios beirutíes con neumáticos y coches rotos incendiados, así como la carretera que conduce al aeropuerto, única ventana de este pequeño país hacia el exterior. Frente a esta situación, las Fuerzas Armadas libanesas hicieron público un comunicado en el que instaban a los libaneses a la "moderación y sabiduría" para que puedan cumplir con su misión, y advirtieron de que la continuación de la crisis amenaza su estabilidad. En la nota, el Ejército instó a encontrar una "solución para sacar al país de la crisis" y a detener el conflicto para que no se corra el riesgo de una división en sus filas. Las fuerzas armadas no permiten a los periodistas entrar en los lugares conflictivos, después de que la víspera muchos de ellos fueron agredidos, entre ellos una periodista del periódico 'L'Orient-Le Jour', dos del periódico 'Al Balad', otra de la televisión LBC y varios fotógrafos. >efe |