bilbao. Cinco minutos y una maniobra sencilla en la que el médico cambia la posición del feto situado de nalgas pueden bastar para propiciar un parto natural. El hospital de Cruces es pionero en la aplicación de esta técnica denominada versión cefálica externa, que surtió efecto en más de la mitad de las 700 embarazadas que sometieron a ella en los últimos tres años. Como resultado, se evitó una cesárea por cada cuatro intervenciones.
En aproximadamente "un millar de gestaciones atendidas en el centro el niño viene de nalgas, lo que supone el 5% del total de los embarazos", según detalló su director médico, el doctor Julen Ballestero. De no haberse recurrido a esta maniobra "unas 700 hubieran desembocado en cesárea y en el 30% restante habría prosperado un parto vaginal". Ahora, "se han evitado 275". Y al fin y al cabo, "es una operación que conlleva unos riesgos mayores a esta alternativa", tal y como afirmó el jefe del área de partos, el doctor Luis Fernández Llebrez.
Eso sí, el método no es infalible, ya que en un 47% de los casos el feto volvió a su posición anterior. Que el bebé manifieste un carácter rebelde ya desde antes de nacer no obedece a ninguna causa en concreto. "A veces con todos los indicadores a favor no sale, y viceversa, en cualquier caso lo importante es evitar las cesáreas", incidió.
Para poder realizar la versión cefálica externa es necesario que el embarazo "haya superado las 37 semanas", de forma que "no estén en peligro ni la vida de la madre ni la del niño", subrayó el jefe del servicio de Ginecología y Obstetricia, el doctor Txanton Martínez Astorquiza. Sólo a esa altura de la gestación podrían afrontar las posibles complicaciones de la técnica: "Partos prematuros, ruptura de la placenta porque la cabeza del feto provoque una fisura en la membrana y en algún caso puntual, hemorragias". Sin embargó, los facultativos tranquilizaron a las madres al recordar que "los quirófanos están al lado y si fuera necesario intervenir de urgencia, se haría rápidamente".
Antes de comenzar con el procedimiento se medica a la madre "para relajar el útero", como señala Fernández Llebrez. Es el paso previo a la ejecución de los movimientos que supervisa un equipo integrado por uno o dos obstetras y una matrona en el que la gestante puede sufrir cierto dolor. "Es normal, no es un paseo por el vientre, sino que hay que apretar y trasladar al feto", justifica el doctor. Además, "muchas van asustadas por experiencias previas que les han contado, pero no hay que dar importancia a ese tema porque el beneficio es grandísimo".
Es más, "el 97% de las pacientes a las que se les practicó la versión cefálica externa con éxito afirmó que lo repetiría y lo mismo dijeron el 70% de los casos en los que el feto acabó por regresar a la posición anterior", añadió el doctor Juan Carlos Melchor.
El progresivo conocimiento y aceptación de la maniobra se refleja en unas cifras que muestran que actualmente se lleva a cabo "una cada día o cada dos días", según el doctor Fernández Llébrez. Esperan que el ritmo se vaya incrementando a medida que sus bondades se transmitan "a través de las matronas que trabajan en los ambulatorios, para que luego nos deriven a las pacientes desde allí", interviene Martínez Astorquiza.
La versión cefálica externa es una técnica "antigua, que ha pasado de moda". A través de su actualización y difusión confían en poner freno a la "comodidad" de decantarse por una cesárea en lugar de "identificar un problema y aportar soluciones.
Predecir la efectividad al 70%
El hospital de Cruces es el único de Euskadi que realiza versiones cefálicas externas, y el que mayor número practica de todo el Estado. Fruto de esa amplia experiencia, el centro ha desarrollado un índice predictivo que anticipa las posibilidades de éxito "en un 70% de los casos", según resaltó el doctor Juan Carlos Melchor. Para ello, se analizan parámetros, como "el número de hijos que haya alumbrado la madre, el lugar de la placenta y las características de las nalgas", en una entrevista y pruebas previas que se practican a la paciente cuando se ha alcanzado el punto del embarazo en el que existe la seguridad de que el feto no volverá a cambiar de posición. Esto sucede en torno a las 37 semanas, después de las cuales se espera otras dos antes de tumbarla en la camilla. El índice se encuentra actualmente "en fase de validación", dentro de la cual Cruces proyecta enviar el protocolo a otros hospitales del Estado "con el fin de que comprobar su funcionamiento, porque igual sólo se adapta a nuestras condiciones". Entonces podrían "publicarlo en una revista científica de prestigio internacional". >e. castresana
en corto
· 37 semanas. Para que pueda aplicarse la versión cefálica externa el embarazo debe sobrepasar las 36 semanas.
· 54% de éxito. El feto quedó situado de cabeza en más de la mitad de los 700 casos practicados en Cruces en los tres últimos años. En el resto volvió a moverse.
· Riesgos. Ruptura de la placenta y parto prematuro y en algunos casos puntuales, hemorragia. Los médicos insisten en que el peligro es menor que si se optara por la cesárea.
frases
"A día de hoy en Cruces practicamos una media de una versión cefálica externa cada día o cada dos días"
"El riesgo es mínimo, en cualquier caso menor que el que implica una cesárea"
doctor luis Fernández llebrez
Jefe del área de Partos de Cruces |