toledo. El cardenal arzobispo de Toledo y primado de España, Antonio Cañizares, volvió ayer a arremeter contra el "laicismo esencial y excluyente que se pretende imponer a nuestra sociedad" y que conlleva erradicar "nuestras raíces cristianas más propias" hasta llegar a la "dictadura del relativismo".
Monseñor Cañizares hizo estas consideraciones durante la homilía de la misa celebrada ayer en la Catedral Primada de Toledo, en la que administró la confirmación a un grupo de alumnos del Seminario Menor.
El prelado ha destacado que "desde hace unos decenios estamos asistiendo en todo el Occidente a una profunda transformación en la manera de pensar, de sentir y de actuar", que se asienta en una manera de entender al hombre y al mundo, "en la que Dios no cuenta, por tanto, al margen de Él, independiente de Él".
Este "olvido" de Dios es, según el arzobispo primado, "lo que está detrás del laicismo esencial y excluyente que se pretende imponer a nuestra sociedad". Y apostilló que "no se trata de la legítima laicidad donde se afirma la autonomía del Estado y de la Iglesia o de las confesiones religiosas, se trata de edificar la ciudad secular, construir la ciudadanía, crear una sociedad en la que Dios no cuente para ello, enraizando, por eso, en todo y en todos una visión dominante del mundo".
A juicio de Cañizares, "este laicismo que se impone es un proyecto cultural que va al fondo y conlleva en su entraña erradicar nuestras raíces cristianas más propias y nuestros principios morales que nos caracterizan como Occidente sustituyéndolas por un relativismo ético, que a corto o medio plazo se convierte, en expresión de Benedicto XVI, en la dictadura del relativismo".
Cañizares añadió que "no hay ya derecho, sino derechos que se crean y se amplían según la decisión de quienes tienen el poder para legislar" y que "se pierde o se hace olvidar la memoria de lo que somos como Occidente dentro de la gran tradición que nos constituye". >efe |