julia ha recibido la orden de ejecución de una sentencia favorable seis años después de haber interpuesto su demanda. No se queja demasiado porque sólo ha esperado seis años y sabe de quien en igual condición está a la cola de espera. Los datos sobre retrasos de expedientes judiciales hechos públicos esta misma semana por los responsables del CGPJ y del Ministerio de Justicia son más que alarmantes. Dicen que son 270.000 las sentencias pendientes de ejecución. Suponiendo que sobre esto no hagan como con los datos económicos y sí nos digan la verdad más o menos completa, pido perdón por la inexactitud al denominarles responsables, porque con ese volumen de legajos irresolutos los dirigentes del desaguisado son evidentemente irresponsables estólidos. Pero parece importar muy poco la Justicia a los encargados de la justicia oficial y así, en plan muy del rodriguerismozapateriano rampante hacen como las gallinas al picar los granos en la basura, esparcen hacia los lados todo cuanto remueven; son responsables los jueces, los secretarios del juzgado, las autonomías, las policías y hasta el ordenador (o su falta)… todo-todos menos ellos, los propios dirigentes del tinglado justiciero. Aún no han llegado a la osadía de, aduciendo la demasía en querellas y demandas, acusar a los/las ciudadanos de ser culpables del monumental atasco, pero tiempo al tiempo y todo se andará. Día sí y día también, la primera de los medios nos regalan noticias de pederastas en la calle por la levedad de sus condenas o por penas no ejecutadas, maltratadores de mujeres con condenas tan suaves que o bien no merece la pena gastar papel en la orden de ejecución o se solventan con una liberación tempranera, condenados en firme sin reclamar que mientras continúan libres delinquen de nuevo; no escasean los pelotazos y escándalos, especialmente urbanísticos, que se eternizan y/o tienen sentencias que no se ejecutan prácticamente nunca en su parte económica. No quiero ser yo quien haga distingos entre delincuentes, pero me encantaría que, en la detención de pederastas, de asesinos de género, de mangantes del pelotazo político-urbanístico, así como en su prisión provisional, sentencias y en la ejecución de éstas, se pusiera la misma diligencia y celo que pone, por ejemplo, el señor Garzón en la persecución de alcaldes, euskaltzales o periodistas del entorno abertzale. Pero ya se sabe, justicia retardada, justicia denegada y a Julia se le ha denegado Justicia porque la jubilación le ha llegado antes que la sentencia. Tal vez en algún tórrido momento se cruzó con la maldición gitana que tengas un juicio y lo ganes. Serías el 270.001 a la cola.
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